En Oaxaca el maltrato animal es un delito sin castigo. La inclusión en el código penal ha sido letra muerta. En los hechos la fiscalía de justicia del estado no cuenta con personal suficiente para darle atención a las denuncias.
De las cinco presentadas de 2016 al 2018, por parte de la asociación Axilio al Perro Amigo de Oaxaca (APAOAX) ninguna ha derivado en la protección del animal maltratado, señaló Hilda Toledo Salinas, fundadora de la organización.
El 30 de septiembre de 2015 entró en vigencia la tipificación del delito de maltrato animal en el Código Penal que sanciona tres meses a cuatro años de cárcel a quienes lastimen, sacrifiquen dolosamente o abusen sexualmente de éstos.
La última denuncia presentada por la asociación, relativa al albergue para perros en Zaachila por hacinamiento y maltrato, fue el 14 de abril pero iniciada hasta el 25 de mayo. “En Oaxaca la única ley que se cumple es la ley de gravedad”, ironizó Toledo Salinas.
De acuerdo con datos de la Fiscalía, en diciembre de 2017, fue emitida la primera sentencia condenatoria por maltrato animal. El sentenciado también fue denunciado por violencia familiar y abuso sexual, ya que se trató de un hombre que abusó de su pareja y para lograrlo la amenazó con un machete. La mujer fue defendida por su perro y el agresor lo ultimó a machetazos.
En aquellos casos donde implica únicamente el maltrato animal, las denuncias no han prosperado. “Nos mandan de un lado a otro, nos dicen que no tienen personal, que tienen que atender un caso en un lado, en otro lado y no pasa nada”, indicó.
Toledo Salinas enfatizó, que incluso, en la denuncia presentada en contra del albergue para perros en Zaachila, el ministerio público amagó con matar a los perros si se sentía amenazado.
Por parte, el colectivo La Voz de los Peludos, indicó que en muchos casos las personas protectoras de animales prefieren actuar ellas mismas en el rescate ya que denunciar requiere tiempo vital en la vida de los maltratados.
Advirtieron que a la par del rescate, interpondrán una denuncia por maltrato de una perrita Pitbull a quien mantienen atada[tab]con un alambre en una vivienda particular abandonada del Fraccionamiento Montoya. El animal no tenìa agua, alimento y se encontraba sin sombra que la protegiera del sol.
