Con una movilización en la capital del estado, integrantes de Sabuesas Guerreras extensión Oaxaca, demandaron la instalación de la Comisión Estatal de Búsqueda para dar atención a los casos de desaparición forzada en la entidad.
Integrada en su mayoría por madres de familiar, el contingente partió de Santo Domingo de Guzmán hacia el Zócalo capitalino llevando en manos pancartas con las fotografías de sus familiares desaparecidos entre ellos el de Ángela Sánchez Cruz 68 años de edad, vista por última vez el 19 de mayo de 2020 en Santa Lucía del Camino, así como de Maydelith Suelem Carmona Favián desaparecida el 25 de diciembre de 2011, entonces de 22 años de edad.
Fue el 12 de septiembre de 2019 cuando la 64 Legislatura Local propuso la Ley en Materia de Desaparición de Personas para el Estado de Oaxaca, misma que fue aprobada y publicada el 15 de noviembre de 2019 en el Periódico Oficial del Estado, sin embargo, hasta el momento la comisión no ha quedado integrada.
“No entendemos por qué no se ha instalado y tampoco por qué no se nos ha otorgado la audiencia solicitada. En la ley se establece que debe ser el gobierno quien debe de instalarla, pero no vemos nada claro. Esa ley tiene un año y hasta la fecha no hay nada”, señaló Martha Pablo, representante de Sabuesas Guerreras Oaxaca, organización fundada en Sinaloa por Isabel Cruz Bernal, madre de Reyes Yosimar García, el 26 de enero de 2017.
Además de lo anterior, señaló Martha Pablo Cruz, madre de Jaziel Vladimir Sorian Pablo, desaparecido el 22 de mayo de 2019, las y los familiares de las víctimas de desaparición se enfrentan en su camino a instancias poco eficientes u omisas que obliga a hacer los trabajos de localización, aportar pistas e incluso pruebas de las personas involucradas en este delito.
“Terminamos haciendo el trabajo que debería de hacer la Fiscalía. Ellos nos dicen: hacemos lo que podemos porque no hay recursos, a veces tenemos que poner de nuestra bolsa. No podemos creer que no haya recursos, sabemos que hay recursos federales que llegan al estado, ¿pero a dónde queda ese recurso?”, expresó.
Martha Pablo Cruz, destacó que tener un hijo o una hija desaparecida es una pesadilla que no se desea a nadie, pues la vida cambia de manera radical.
Fue precisamente el 10 de mayo de 2019 la última ocasión que lo vio con vida. “Ahorita no sé si mi hijo esté vivo o no, es un dolor permanente, que parte el alma, no soy la misma. A veces no me dan ganas de comer, ni de salir a la calle. Mis otros hijos me dicen: hay que echarle ganas. A veces soy grosera porque les digo: a mí no me desaparecieron a un perro, me desaparecieron a mi hijo”.
La movilización se realizó de manera paralela a la realizada a nivel nacional enmarcada en el día de las madres, puesto que son en su mayoría quienes se avocan a realizaron los trabajos de búsqueda.
“Ahorita no sé si mi hijo esté vivo o no, es un dolor permanente, que parte el alma, no soy la misma".
Martha Pablo Cruz, Madre de desaparecido.
