Pasar al contenido principal
x

La necesidad de un empleo llevó a las víctimas de feminicidio con el presunto asesino; Heidi se salvó

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

“El tal Julio Pulido me ofreció trabajo en marzo de cajera en una ferretería en Los Álamos. Gracias a Dios escuché a unos amigos y mi mamá de no ir”. El mensaje es de Heidi, la joven que salvó la vida al rechazar la oferta de empleo de Omar B. C., presunto feminicida de Casandra, Itzel, Isabel y Fátima.


En un contexto en donde la pobreza y la violencia se mezclan, la promesa de trabajo con un sueldo de 800 pesos semanales facilitó el feminicidio de dos de las mujeres cuyos cuerpos fueron encontrados en fosas clandestinas en Tuxtepec, Oaxaca.


Tanto Fátima como Casandra, fueron contactadas por su asesino vía Facebook bajo los perfiles falsos de Julio Pulido y Adilene Pulido, respectivamente. Las conversaciones halladas en sus cuentas de Messenger así lo constatan.


Días antes de su desaparición, Casandra, quien tenía sobre sí la responsabilidad del cuidado y manutención de sus dos hijas, hizo público su deseo de conseguir empleo a través de una página en la red social. Al poco tiempo fue contactada por el perfil de Adilene Pulido.


“Hola amiga aun buscas empleo?? Te comento que busco a alguien que aga el aseo en una casa. 3 dias x semana sueldo de 800 (sic)”. Aquél fue el mensaje que hizo que Casandra asistiera al punto en donde fue captada por su asesino.


Otro mensaje, enviado por la cuenta Julio Pulido muestra la oferta de empleo que le hizo a otra joven, quien finalmente no aceptó. En ésta prometía un puesto como cajera en una ferretería por una paga de mil pesos semanales en un horario de 8 de la mañana a 6 de la tarde de lunes a viernes y de ocho de la mañana a dos de la tarde en sábado. En la conversación Julio Pulido se nota insistente en saber la edad la de joven.


Aquél encuentro virtual ocurrió en marzo, Heidi fue una potencial víctima, sin embargo, no aceptó la oferta debido a que el lugar era muy retirado de su casa. “Les pido que salgan con precaución en compañía de su familia o amigos que las puedan defender. ¡No acepten trabajos por redes sociales (…) Mi pésame para la familia de las chicas que no están con nosotras!”, escribió en su muro.


En Oaxaca, uno de los estados con mayor población de pobreza en el país, las mujeres enfrentan de manera más severa la precarización. Una gran parte de la población femenina vive desempleo, en tanto que quienes laboral lo hacen con salarios injustos o en empleos informales.


“En México ser mujer es una condición que aumenta la probabilidad de ser pobre, de tener imposibilidad de satisfacer necesidades básicas. Esta situación se agudiza si además eres indígena y se profundiza si habitas en zona rural, empeora si eres menor de edad”, dijo Charlynne Curiel, antropóloga feminista.


La especialista en temas de género indicó que hay una serie de estrategias y mecanismos bien organizados y echados a andar para captar a mujeres con este perfil en pobreza quienes resultan ser vulnerables ante la necesidad de obtener ingresos para satisfacer sus necesidades básicas.


En este sentido, manifestó que tienen que cambiar las condiciones estructurales y económicas para que asegure que las mujeres accederán a un trabajo sin estar en una condición de riesgo.


“Estos últimos eventos deben de ponerse en un contexto más amplio, de condiciones estructurales económicas, de desempleo, marginación, desatención por parte del estado, así como la violencia”.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.