Con un pase de lista de los 43 estudiantes de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, organizaciones sociales y estudiantiles, por separado, demandaron el esclarecimiento de lo ocurrido el 26 de septiembre de 2014.
Sobre el atrio de la iglesia de Santo Domingo, organizaciones no gubernamentales constituidas en Espacio Civil Oaxaca colocaron 43 sillas con las fotografías de los estudiantes para exigir justicia y presentación con vida.
"Continuamos con la exigencia al gobierno mexicano del conocimiento de la verdad y el acceso a la justicia para los estudiantes y sus familias".
Éste, señalaron, es un claro ejemplo de omisión gubernamental en todos los niveles, lo que los hace cómplices y directos responsables de la desaparición de los normalistas, pues no es posible que a mil 95 días no exista indicios reales del paradero de los jóvenes estudiantes.
Manifestaron que Ayotzinapa es y seguirá siendo la mecha encendida contra la impunidad en México, "un golpe a la vida, a la destrucción de 43 familias que dejaron sus casas y sus vidas por buscar a sus hijos hasta encontrarlos, un golpe a la educación, que vislumbra la codicia de la reforma educativa con la política de desaparición de las normales rurales, así como la criminalización de la protesta social".
Los organismos civiles demandaron frenar la ola de violencia del estado que ha alcanzado a periodistas, activistas y defensores de derechos humanos, quienes por visibilizar la verdad y exigir justicia han sido amenazados, difamados e incluso asesinados.
Enviaron un mensaje solidario a los padres y familia de las víctimas: "Les abrazamos fraternalmente y les decimos que en su largo caminar son la dignidad presente de este país".
Normalistas también...
Con el puño en alto, y fotografías de los 43 estudiantes normalidad de Ayotzinapa colocadas en el pecho, integrantes de la Coordinador Estudiantil de de Normales de Oaxaca demandaron justicia y presentación con vida.
"Así pasen 10 años no vamos a dejar de pedir justicia, queremos que se aclare el paradero de nuestros compañeros normalistas", señalaron los jóvenes estudiantes.
Acusaron que lo ocurrido el pasado 26 de septiembre se trató de un crimen de Estado, orquestado y ejecutado desde el mismo gobierno para callar las voces de protesta social que encabezan las normales a partir de la imposición de la reforma educativa.
