La falta de sanciones por actos de violencia contra las mujeres ha contribuido a un entorno de impunidad y de poca confianza en todos los poderes y órdenes de gobierno, aseveró la diputada Griselda Sosa Vásquez, presidenta de la Comisión Especial de Seguimiento a la Alerta de Género Contra las Mujeres.
Al inaugurar las mesas de trabajo Avances y retos de la declaratoria de alerta de violencia de género contra las mujeres en el estado de Oaxaca, a un año de su implementación, subrayó que esta impunidad transmite el mensaje a la sociedad de que la violencia hacia las mujeres no sólo es tolerada sino que además es aceptada.
Igualdad de género
Dijo que en pleno 2019 todavía existe una necesidad urgente de consolidar la igualdad entre hombres y mujeres, pero sobre todo la igualdad de vivir sin violencia ni discriminación. "La violencia en contra de las mujeres por razones de género se da en todas las regiones y en todas las culturas, es un asunto de derechos humanos universales y de dignidad humana que nos concierne a todos, nos afecta a todos, y que requiere un esfuerzo concertado, coordinado y urgente por parte de todos".
Aseveró que la falta de acción por parte del Estado lleva consigo costos muy altos para la sociedad en general; muertes innecesarias, prematuras y devastadoras de mujeres y niñas, además de sufrimiento y pérdida para las familias. “El Estado tiene la obligación de garantizar los derechos de todas las personas, de castigar a los culpables que ejercen violencia y de proporcionar servicios de apoyo y justicia a las supervivientes y a sus familias”.
Recordó que el pasado 30 de agosto de 2018 la Secretaría de Gobernación, a través de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres emitió la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en 40 municipios de nuestro estado, pero ni el reconocimiento de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de las mujeres, ni las campañas de sensibilización, ni las políticas públicas transversales, ni las medidas puntuales como la formación de Agencias del Ministerio Público Especializadas en Delitos Sexuales, ni la asesoría ni los cursos especializados ni los grupos de autoayuda ni los refugios de mujeres ni los apoyos psicológicos y legales a mujeres maltratadas ni los grupos formados por hombres que se reconocían como maltratadores de mujeres han sido suficiente spara modificar el sustrato cultural que permite concebir a las mujeres como seres inferiores.
Destacó que en Oaxaca es hora de fortalecer a los órganos de justicia para eliminar los estereotipos y los prejuicios hacia la mujer, de mejorar los servicios de apoyo a las supervivientes y a sus familias, y de dedicar planes y presupuesto a los municipios para prevenir todo tipo de violencia contra las mujeres y niñas.
Cambiar factores estructurales
“Este círculo de discriminación y violencia contra las mujeres, sólo puede detenerse cuando se actúe con determinación y firmeza, no sólo en contra de quienes la ejercen como práctica cotidiana, sino para transformar los factores estructurales que la alimentan y reproducen como la desigualdad, la cultura misógina y sobre todo la educación”.
Expresó que estas mesas de trabajo sobre los avances y retos de la declaratoria de Alerta de Violencia de Género entre los poderes y órganos de gobierno puede colaborar para atender la alerta de violencia como lo que es, una emergencia, y avanzar en la erradicación de la violencia contra las mujeres.
