Pasar al contenido principal
x

Escándalo de trata infantil en Oaxaca, sin datos de explotación

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

La carencia de un censo o algún diagnóstico impide conocer el número de niños o adolescentes que trabajan en la calle, principalmente en cruceros de esta ciudad.


La omisión institucional refleja el desinterés de las autoridades locales para atender una problemática que viola una gama de derechos en la infancia.


"Si en verdad se quiere atacar la explotación laboral infantil se requiere un diagnóstico, pero al Estado le faltan recursos, capacidad y conocimientos desde un enfoque de derechos humanos", hizo notar el director del Centro de Apoyo al Niño de la Calle (Canica), Francisco Bucio Escobedo.


Dicha asociación tiene el registro de 109 menores que trabajan en la calle, ya se en algún crucero de esta ciudad o en la Central de Abasto.


De ese grupo de infantes y adolescentes que recibe atención a través de alguno de los programas de Canica, 39 está en el rango de edad inferior a los seis años, otros 33 entre los siete a once años y 38 tiene una edad que va de los 11 a los 17.


Sin embargo, Bucio Escobedo no se atreve a calcular siquiera qué porcentaje podrían representar del universo de menores de 18 años trabajando en la calle.


1 de cada 10 menores trabaja


En su módulo de trabajo infantil, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística estima que en Oaxaca por cada cien menores de 15 años casi diez laboran.


La pobreza extrema es la fuente estructural de un problema que resalta por su gravedad, se mantiene ante su normalización, pero está invisible de las políticas públicas que garanticen su prevención.


“Implica un trabajo profundo, de tiempo, porque toca razones estructurales como la pobreza extrema que cancela el ejercicio de derechos como la educación”, opinó el director de Canica.


El mismo ha constatado que el trabajo infantil persiste en los cruceros a pesar de un operativo que hace más de dos semanas permitió rescatar a indígenas tzotziles que eran explotados.


“Fue muy notorio que en los días posteriores desaparecieron” niñas, niños y adolescentes, sobre todo de origen chiapaneco, de los cruceros de esta ciudad, “quizá por el miedo a la incertidumbre de un nuevo operativo”, pero poco a poco el trabajo infantil vuelve.


Los operativos inhiben su presencia, pero no resuelven el problema de fondo, sus padres los utilizan como medio para subsistir, en otras son el blanco fácil de la explotación.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.