San Juan Lo de Soto.- “No quiero dar un calificativo fuerte, pero la política es muy sucia, muy sucia”, expresa la joven presidenta municipal Samantha Caballero Melo y sabe de lo que habla, porque a pesar de ganar la elección, tuvo que recurrir a los tribunales electorales, en medio de una fuerte confrontación con el síndico municipal, para que le permitieran desempeñar el cargo.
En su oficina del palacio municipal, un cuarto pintado de color rosa que comparte con dos de sus ayudantes, expresa que por su inexperiencia pensó que todo era como se lo habían pintado; que los funcionarios y políticos trabajaban para la gente.
Después de unos meses en el puesto se dio cuenta que las cosas son totalmente diferentes; “es muy sucia”, insiste.
La víspera del Día Internacional de la Mujer, señala que el trato hacia el género sigue siendo de desdén, indiferencia, menosprecio.
“El síndico Pablo Anica Valentín nunca aceptó que una mujer gobernará el municipio, me amenazó de muerte, se fue al litigio y se llevó los vehículos de la comunidad para que no pudiera gobernar, hasta hoy no los entrega, ese es el trato que reciben las mujeres que pretenden incorporarse a la política”.
“Sin embargo, con miedo y con todo aquí estoy; claro que llegó un momento en que me dieron ganas de dejar todo y dedicarme a mi profesión, maestra, porque no estaba acostumbrada a este trato de intimidación, agresiones, insultos, pero el pueblo me apoyó así que decidí seguir adelante”.
De tez morena, ojos color miel y el cabello teñido con rayos de tono claro, reconoce que además las autoridades estatales se mantienen ajenas a las necesidades de las comunidades marginadas.
“Es muy difícil, la verdad. Uno vive tantas experiencias, ir a buscar apoyos a la capital del estado y que te digan que no hay, es demasiado difícil. Gracias a Dios la gente le echó los kilos y con cooperaciones, tequio, apoyos, salimos adelante. Este municipio es de muy alta marginación, donde ni el campo es una alternativa productiva y económica, aun así no nos respondieron. Sí metimos (documentos) para que nos llegarán apoyos al campo, pero no tenemos respuestas aún”.
Todo en contra
Comenta que acudió a todas las dependencia del gobierno estatal en busca de apoyo, “pero ninguna nos dio respuesta, tal vez porque somos pobres, con mayoría de la población afrodescendiente, estamos muy lejos, en fin. Como somos el último municipio de Oaxaca que colinda con el estado de Guerrero, han de decir: ahí no nos interesa”.
Caballero Melo informa que en Lo de Soto habitan 2 mil personas, pero siempre ha sido un pueblo marginado, olvidado, donde no llegan los apoyos institucionales. “Ni siquiera porque estamos en la Cruzada Nacional Contra el Hambre nos hacen caso”.
-¿Con esta experiencia qué opina de los políticos y los funcionarios públicos?
-Oh. La verdad es que son personas que no ven a los municipios, que solo ven sus intereses personales. No les interesa ayudar a la gente que vive en la pobreza, hoy todo mundo está pensando en qué nuevo cargo va ocupar y no en cómo ayudar a quienes lo necesitan. Aquí nada más ya hay como siete candidatos, para que se den una idea de los intereses y entre ellos está el síndico Pablo Anica Valentín que no ha trabajado en esta administración pero quiere la presidencia.
-¿LLega mucho recurso como para pelearse por la presidencia?
-Recibimos muy poco, 3 millones 400 mil pesos para obras y creo que no alcanza para todos los que quieren repartirse el recurso, pero yo con eso hice siete obras; otros pueden hacerse una casa grande, comprar camionetas y demás.
-¿Con esta experiencia buscaría ocupar otro cargo de representación popular o público?
-Tal vez sí, pero después. Me tengo de desintoxicar un poquito y después ponerme de pie.
-¿Pero realmente se pueden cambiar este tipo de cosas?
-Sí, cuando uno quiere sí. Depende mucho de la disponibilidad y las ganas para sacar adelante a su pueblo.
-¿Y no le teme a la Contraloría?
-Yo puedo decir con toda seguridad que si quieren pueden hacerme las auditorías que quieran, no tengo nada que esconder, absolutamente nada.
