Oaxaca, entidad con mayor cantidad de mujeres en condición de pobreza y marginación, forma parte de los nueve estados del país con mayor número de criminalizadas por haber interrumpido sus embarazos. En total, en esas nueve entidades se concentra el 66.51 por ciento de los “delitos por aborto” registrados de enero a agosto de 2019 por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
La revisión a las cifras señala que, de enero a agosto de 2019, fueron registrados 427 abortos como delitos los cuales se efectuaron en la Ciudad de México con 93 casos, Estado de México con 80 casos, Baja California con 39, Tamaulipas con 28, Querétaro 11, Michoacán con 10, y Oaxaca, Quintana Roo e Hidalgo con 9 cada uno.
Criminalizadas
El informe Maternidad o castigo, Criminalización del Aborto en México, realizado por el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), explica que generalmente el patrón común en las denuncias es contra niñas y mujeres que llegan a un servicio de salud con un aborto incompleto o en evolución y, ahí son cuestionadas y denunciadas por el mismo personal de salud, trabajadoras sociales o por sus familiares y conocidos.
“El ministerio público responde generalmente de inmediato, acudiendo a interrogar a las mujeres en las mismas camillas de hospital. En muchas ocasiones, los casos se basan exclusivamente en confesiones autoincriminatorias realizadas bajo presión y en contextos de emergencias médicas”, apunta.
Hay sanciones
Parte de los procesos penales -agrega-culminan en sentencias condenatorias, como son la cárcel, privación de libertad, multa, trabajo en favor de la comunidad o “tratamiento médico integral”, una forma de sanción que, a pesar de no representar una pena de prisión, perpetúa la idea de que quienes abortan necesitan ser “curadas”.
GIRE agrega en sus conclusiones, tras un análisis a distintos casos, que “el hecho mismo de enfrentar un proceso penal por aborto, sin importar el sentido de la sentencia, puede tener consecuencias permanentes en la vida de las personas denunciadas, su familia y la relación con su comunidad. Son de destacar también los casos en los que las mujeres son acusadas de otros delitos con penas más severas, como el infanticidio y el homicidio en razón de parentesco, ante situaciones de aborto o partos fortuitos”.
De acuerdo con datos de GIRE, de enero de 2007 a diciembre de 2016, dos mujeres estuvieron en prisión definitiva, sin embargo la entidad no proporcionó datos del número de las que estuvieron en prisión preventiva.
Hay hasta "infanticidios"
En México, agrega GIRE, las mujeres son también acusadas de delitos como infanticidio u homicidio calificado, ante situaciones de abortos o partos fortuitos.
“Las mujeres criminalizadas por estos delitos provienen de contextos similares a quienes son criminalizadas por el delito de aborto: situaciones económicas precarias, falta de acceso a servicios de salud, situaciones de violencia sexual, familiar e institucional”.
