El desprecio a la Ley, al bien, a la verdad y al amor, siempre degradan a las personas y poco a poco se vuelven enemigos de quienes los rodean y hasta de sí mismo, afirmó ayer el administrador apostólico de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello.
Cuando esto se vuelve reiterativo y se va extendiendo –asentó–, “es una alarma que anuncia una posible tragedia social”.
En conferencia de prensa, ofrecida al término de la misa dominical en la Catedral de la Asunción, sostuvo que “no es difícil constatar cómo no pocos buscan y hasta exigen sueldos sin trabajar, títulos sin estudiar, placer sin responsabilidad, negocios sin honestidad, carlos y responsabilidades sin tener capacidad ni el deseo de servir, sino para aprovecharse y manipular”.
De esta manera, subrayó que mientras no se tomen decisiones firmes para orientar las responsabilidades, los servicios, las instituciones de la sociedad y todo el quehacer humano al servicio de la vida, las comunidades y la sociedad ya no serán el espacio de superación, de convivencia y mutua ayuda, porque se convertirán en amenaza para la vida.
“Sin la luz de la verdad y el bien, todas las actividades humanas corren el grave peligro de pervertirse y destruir la vida”, añadió.
Destacó que cuando en la práctica se hace a Dios a un lado, “toda maldad es posible tanto a nivel personal, familiar, en organizaciones y en la vida social y entonces, se pisotea la misma vocación y dignidad humana, hasta el apreció a sí mismo”.
“Se va perdiendo la esperanza, crece la desconfianza y resentimientos hasta caer en la violencia y la desesperación”, insistió.
Resaltó que solamente viviendo la Pascua de Cristo se podrá retomar el camino y dar pasos firmes para reconstruir la vida personal, la de la familia y de la sociedad.
“Dios nos ofrece el remedio eficaz para purificar y fortalecer la vida en el conocimiento y seguimiento fiel de Jesucristo; el corazón y el culmen de su mensaje lo constituye la Pascua del Señor, su pasión, muerte y resurrección”, agregó.
Observó que retomar el camino es una tarea urgente de todos para lograr la honestidad, la responsabilidad, la paciencia, la constancia y el amor.
“Cuando el creyente se esfuerza por vivir la Pascua de Cristo, se siente exigido a revisarse, a enderezar su camino siguiendo a Cristo, sin importar el sufrimiento ni aparentes fracasos. Desde la vivencia de la Pascua de Jesucristo, la esperanza y el amor nunca pierden su fuerza ni dejan de crecer”, añadió.
Ante ello, Chávez Botello pidió no dejarse robar la fe cristiana mutilando la Pascua de Cristo, ni dejarse engañar ni engañar ante tantas máscaras y lobos con piel de oveja.
“Dios quiere no solo celebraciones sino una vida más humana y mejor para todos; quiere una vida santa, no solo celebraciones de semana santa”, terminó.
No se quedará en Oaxaca
El administrador apostólico de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello anunció que no se quedará en Oaxaca como arzobispo emérito, después de entregar la arquidiócesis a su sucesor Pedro Vázquez Villalobos, porque retornará su pueblo natal, Tototlán, Jalisco, a estar con su familia.
“Necesito de dar tiempo a mis hermanos, sobre todo a una hermana que quedó sola en casa, es la que sigue de mi en edad”, anotó.
Sin embargo, también adelantó que regresará a Oaxaca de vez en cuando para visitar algunas comunidades y realizar algunas actividades donde pueda ser útil.
“Vendré con periodicidad, no cada semana o cada mes mes, mientras Dios y la salud me lo permite, siempre estaré dispuesto viendo toda la necesidad de la gente. A lo mejor, en Semana Santa, dos o tres días”, indicó.
