La empresa estatal Petroecuador anunció el inicio de la extracción de crudo mediante fractura hidráulica en la Amazonía, marcando la primera vez que el país aplica esta técnica en su territorio.
El proyecto se desarrolla en la provincia de Sucumbíos, en la zona noreste fronteriza con Colombia, donde autoridades del sector energético calificaron la operación como un avance estratégico para incrementar la producción petrolera.
De acuerdo con datos oficiales, el nuevo pozo genera alrededor de 930 barriles diarios adicionales, lo que representa un impulso en medio de la apuesta por fortalecer el sector hidrocarburífero.
La implementación del fracking —método que consiste en fracturar formaciones rocosas mediante la inyección de agua y químicos a alta presión— ha reavivado el debate ambiental en el país.
Diversos sectores advierten sobre posibles riesgos, como la contaminación de mantos acuíferos, el alto consumo de agua y el impacto en ecosistemas sensibles. Pese a ello, el gobierno ecuatoriano sostiene que la incorporación de esta tecnología permitirá abrir nuevos horizontes de explotación y atraer inversión, en un contexto global donde crece la presión por reducir el uso de combustibles fósiles.
