CIUDAD DE MÉXICO.- Mario Villanueva Madrid fue deportado ayer de Estados Unidos a México y encarcelado en el Penal Federal de Morelos.
El exgobernador de Quintana Roo debe compurgar los casi siete años que le restan de su condena de 22 años con 7 meses de prisión, por delitos contra la salud y lavado de dinero.
La Interpol México cumplimentó la orden de reaprehensión a las 12:40 horas, cuando Villanueva fue entregado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
El exmandatario arribó en un vuelo privado, a bordo de un avión estadounidense, y fue escoltado por agentes de la Interpol y del Instituto Nacional de Migración desde la pista de la terminal hasta el Hangar de la PGR.
El acusado de proteger las operaciones del Cártel de Juárez, llegó a México con pants gris en distintos tonos, bufanda y botas negras.
En un amparo presentado el pasado fin de semana, Villanueva manifestó que padece de la enfermedad destructiva crónica EPOC y que necesita un tanque de oxígeno.
Otros males que lo aquejan son la diabetes y la hipertensión, según su defensa.
El juez federal Victorino Hernández Infante otorgó al prisionero una suspensión de plano que le garantiza el derecho a la salud con el otorgamiento del servicio médico y el uso de aparatos indispensables para su tratamiento.
16 años tras las rejas
Villanueva fue sentenciado en el 2008 a 36 años con 9 meses de cárcel por lavado de dinero y delitos contra la salud, pero continuó litigando hasta lograr que su sentencia fuera fijada en 22 años 7 meses.
A la fecha, lleva 16 años tras las rejas en México y Estados Unidos.
Herrán dijo que le resta sólo 6 años de sentencia a Villanueva, aunque el cómputo de su castigo deberá establecerlo un juez de ejecución de sentencia, el cual incluso valorará si le conceden algún beneficio para salir antes de prisión.
