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Diosas de la Oxitocina, organización de parteras de Oaxaca en busca de nacimientos seguros

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

El miedo a un contagio por SARS-CoV-2 logró lo que en décadas las parteras tradicionales no habían conseguido: retornar un proceso natural a casa, donde la mamá y su hija o hijo pudieran experimentar un nacimiento con el acompañamiento del papá, a su tiempo y sin presiones.


Pero tomar esa decisión puede ser una osadía y para Amanda fue doble, ya que se embarazó por primera vez a sus 37 años. La enfermera del hospital que le realizó el Tamiz neonatal a su hijo Bruno cuestionó su “irresponsabilidad” por embarazarse a esa edad y no optar por asistencia médica.


El primer motivo para optar por un parto en casa fue la pandemia de COVID-19, Amanda no quería asistir a un servicio  médico, público o privado, por temor a contagiarse, pues su hijo nació el 7 de junio de 2020, en los meses de la primera etapa más crítica de contagios.


La experiencia del nacimiento fue “maravillosa, casi 22 horas de  labor de parto”, con su esposo Alejandro cuidando el descanso durante la noche del 6 de junio que comenzaron las contracciones y con el acompañamiento de las parteras Lila y Coca de Diosas de la Oxitocina.


“Entendí que las mujeres están hechas para un  parto  natural”, expresa un año después del nacimiento de un primer hijo que pesó 4 kilos con 700 gramos y que le implicó una rápida recuperación.


La fundadora de Parteras Diosas de la Oxitocina, Zoila Ríos Coca, que congrega a cuatro parteras que atienden en la Ciudad de Oaxaca, Valles Centrales y otras regiones o estados si lo solicitan, recuerda que empezaron formalmente en el año 2018, pero desde el 2016 ya trabajan juntas.


Desde ese año las Parteras Diosas de la Oxitocina  han atendido 50 nacimientos, 23 en 2020, año en que comenzó la pandemia.


“Somos la única casa de atención de partos de las pocas que están en el país. En este año hemos recibido ocho bebés, seis en casa, otro en nuestro establecimiento y uno en una clínica donde estamos haciendo alianzas para que exista la posibilidad de atenderlos de manera natural por si las mujeres se sienten más seguras de que el nacimiento ocurra ahí”, explica.


La pandemia fortaleció el deseo de las mujeres de disfrutar de un parto diferente, con una manera holística de acompañamiento, “desde lo emocional, la partería tradicional, pasando por el trabajo interno y la terapia con flores de Bach”.


“Fue el empuje que se requería para dejar de medicalizar el parto y que tanto mamá, como su bebé y el papá sean los protagonistas, nosotros sólo acompañamos e intervenimos en ciertos momentos”, expresa con seguridad Coca.


Eso lo sabe Amanda. No tiene planeado un segundo embarazo, pero si ocurriera tiene algo claro, con pandemia o sin ella, optará de nuevo por un parto en casa.


Este año


  • 8 bebés atendidos

  • 6 partos en casa

  • 1 en su establecimiento 

  • 1 en una clínica 

 

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