Aunque es una medida necesaria, la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) ha demostrado ser insuficiente para frenar los feminicidios en el país.
Las entidades en donde años atrás fue emitida, continúan liderando las cifras negativas. Oaxaca, que el 1 de septiembre de 2018 se sumó a los municipios con AVGM, actualmente también engrosa la lista.
“La experiencia en otros estados nos dice que no ha sido suficiente para parar la violencia hacia las mujeres porque por un lado existe la concepción errónea de que es evidenciar las cosas que están mal, pero el asunto es que no se va al fondo de las cosas”, señaló María Eugenia Mata, de Iniciativas para el Desarrollo de la Mujer Oaxaqueña (IDEMO).
La emisión de la alerta -expuso- es loable porque era una exigencia de tiempo atrás, pero las acciones contempladas en la alerta se tienen que traducir en presupuestos, programas específicos, profesionalización del personal de procuración de justicia y en voluntad clara de efectivamente parar los feminicidios
Si se revisan las estadísticas y analiza desde que se generó la alerta, se puede observar que no se ha logrado revertir porque las medidas no se llevan a niveles de profundidad.
La revisión realizada hacia el año 2017 muestra que las entidades que tienen AVGM y concentran las cifras más altas en feminicidio son Sinaloa, Estado de México, Michoacán, Veracruz, Chiapas, Nuevo León, Guerrero, San Luis Potosí y Guerrero.
De los 671 feminicidios contabilizados para el 2017, seis de cada 10 ocurrieron en una entidad que tiene la alerta de género vigente.
Sinaloa concentró 82 feminicidios, la alerta fue emitida en marzo de aquel año; Veracruz con AVGM emitida en noviembre de 2016 registró 79 feminicidios.
La especialista en temas de género indicó que una de las cosas que se tienen que hacer es vigilar que se lleguen a instrumentar las acciones establecidas en la alerta y se realicen las reformas que sean necesarias para evitar injusticias o penalidades blandas.
“Hay que hacer una revisión del personal, de las omisiones, de las complicidades. Desafortunadamente tenemos experiencia de personas que estuvieron privadas de su libertad y posteriormente liberadas a pesar de haber cometido delitos terribles. Recordemos el caso de la preliberación de un hombre que asesinó a su mujer a machetazos porque pensaba que le era infiel. El hombre salió a los tres años de la cárcel”, expuso.
