Pasar al contenido principal
x

De policías a verdugos: Alexander se suma a la lista de casos abiertos

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Virginia Gómez corrió hasta llegar al lugar en donde estaba tendido el cuerpo de su hijo. Vio los disparos en la cabeza, aquellos que le arrancaron 16 años de vida y el sueño de ser futbolista y que fueron disparados por elementos de la policía municipal de Acatlán de Pérez Figueroa.



Llena de rabia Virginia se levantó. Aguantó el nudo en la garganta. Tomó aire suficiente y de frente a quienes en ese momento se arremolinaron ante la indignante escena, lanzó la petición: “Yo soy una mujer fuerte y no me voy a dejar caer, pero quiero que todos se levanten y que no se dejen. Si esto me hicieron a mí con mi hijo se lo pueden hacer a cualquiera de ustedes. Por favor gente, luchen, luchemos, a mí ya me vale madre todo, ya me quitaron mi sangre, mi bebé por quien me desvivía”.


Minutos antes, Alexander de 16 años de edad estaba en casa, acababa de arreglarse para el convivio de su amigo Gerardo quien cumplía años. Le pidió 50 pesos a su mamá para ponerle gasolina a la moto. Aquella sería la última vez que Virginia lo vería con vida.


Eran aproximadamente las 22:00 horas, “Chander”, quien jugaba en el equipo de tercera división Rayados Tierra Blanca, tomó su motocicleta y se dirigió hacia la gasolinera en donde se concentraron otros de sus amigos, compraron unos refrescos y regresarían en caravana a la casa de Alexander para comer pizza.


A unos metros de ahí, la patrulla 023 estaba estacionada, agazapada en la oscuridad. “Estaban en la cuchilla, cerca de la capilla de Guadalupe, dicen que la patrulla apagó las luces y se les atravesó, ellos venían en sus motos, se bajaron y les dispararon como si fueran delincuentes y mi hijo no era un delincuente, era un jugador de la tercera división, tenía una beca, estaba parado por la COVID porque no tenía clases ni entrenamiento”, relata Virginia en un video circulado en redes sociales, con la voz llena de dolor y saturada del coraje que exige justicia.



Virginia sostiene un balón verde, aquél con el que Alexander entrenaba. Está sentada frente al cadáver de su hijo. Veladoras y flores lo rodean en su último adiós. Iracunda por el abuso de autoridad cuestiona el actuar de la policía quienes tendrían que estar al cuidado de la ciudadanía, pero por el contrario han sembrado el terror.


Para tapar la presunta confusión, los elementos de la policía intentaron sembrar un arma en la mano de Alexander hecho que fue impedido por una vecina, la primera en llegar al lugar del negligente ataque que también dejó en estado de gravedad a otro joven de nombre Carlos. “Estamos hartos de sus pinches mentiras, mi hijo era sano, era deportista”.


Acatlán de Pérez Figueroa, ubicado en la Cuenca del Papaloapan, es uno de los municipios con mayor violencia en la entidad. Apenas en mayo pasado fueron asesinadas seis personas durante un tiroteo. Un mes antes, en abril un par de jóvenes que habían sido reportados como desaparecidos fueron encontrados con signos de tortura y ejecutados con disparo de arma de fuego.


Ese mismo mes, dos menores de edad, Iker Antonio y María de Jesús, de 4 y 7 años de edad, respectivamente, fueron las víctimas mortales de un ataque armado en la congregación Miguel Hidalgo, mientras que su madre y su abuelo resultaron heridos de gravedad.


 “A mi hermano lo dejaron muerto en una barranca”


Jaciel habla con dificultad como si de repente el aire le faltara. Está tendido en un sillón, ensangrentado, se mueve poco dentro del cuerpo hinchado. Una noche antes, él y su hermano fueron interceptados por elementos de la policía municipal de Huitzo quienes lo entregaron a otro grupo de personas para ser torturados. Diego, su hermano fue asesinado durante la golpiza y arrojado a un barranco.



Jaziel se dirigía a casa de sus abuelos con quienes vive, en el camino se encontró con su hermano Diego y juntos caminaron en medio de la noche. Un taxi los interceptó y de éste bajaron seis hombres armados con palos. “¡Gritaban agárrenlos!”, Diego y Jaziel intentaron correr, pero fueron alcanzados, golpeados y abandonados. Después de la golpiza se dirigieron a la casa de una tía, quien junto con uno de sus primos fueron acompañados cerca de su casa. No habían avanzado mucho cuando una patrulla se les acercó para detenerlo por el delito de robo.  


Jaziel pidió explicación al respecto, pero en su lugar fue amenazado de ser detenido por las buenas o por las malas. Sin resistirse dejó que lo esposaran y subió a la patrulla junto con su hermano. Ambos fueron presentados ante la sindicatura debido a una denuncia por el presunto robo de una bicicleta. Aún cuando solicitaron hacer una llamada telefónica para avisar a sus familiares, ésta les fue negada.


Al cabo de media hora aproximadamente fueron informados que serían trasladados a la Fiscalía. Ambos fueron subidos a una patrulla y entregados al grupo de personas que momentos antes los habían golpeado. De acuerdo con Jaziel, durante una hora aproximadamente fueron golpeados para posteriormente ser arrojados a un barranco creyendo que ambos estaban muertos.


 De enero a junio, 120 expedientes de queja


En lo que va del año, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) abrió 120 expedientes de queja contra elementos policíacos por distintos abusos. Oaxaca de Juárez, Santa Cruz Xoxocotlán, Santa Lucía del Camino y Ciudad Ixtepec, son los municipios que registran mayor incidencia de quejas contra sus elementos policiales en el primer semestre del 2020. Lejos de garantizar la seguridad ciudadana, algunos policías se volvieron verdugos.



El titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Bernardo Rodríguez Alamilla, indicó que, en el caso de Alexander, desde el día en que sucedieron los hechos se ordenó la apertura de un expediente. De manera específica solicitaron a la Fiscalía del Estado de Oaxaca informar sobre la carpeta de investigación y sobre las actuaciones que realizarían para el esclarecimiento de los hechos.


Por otro lado, agregó instruyeron a la autoridad municipal para que informe de los hechos, a la par que se pusieron en contacto con la familia para ofrecerles acompañamiento en la exigencia de justicia.


“La región de la Cuenca y particularmente en donde sucedieron los hechos, es un municipio que en los últimos años ha atravesado un proceso de inseguridad fuerte”, destacó.


Rodríguez Alamilla indicó que, de manera general, los elementos policiacos son señalados frecuentemente de abuso de poder, tan es así que, de las  mil 400 denuncias interpuestas en este año, una quinta parte tiene que ver con la actuación de las policías municipales.


“Es algo que viene pasando. Tenemos un registro desde hace cinco años que es algo que viene sucediendo medianamente constante en los diferentes municipios de Oaxaca, de las mil 400 quejas una quinta parte tiene que ver con la actuación de la policía municipal”.


Algunos de los abusos tienen que ver con detenciones arbitrarias, uso ilegítimo de la fuerza pública, tratos crueles y degradantes, así como tortura.  


El organismo señaló que durante 2019 recibió mil 344 quejas contra autoridades municipales, de las cuales 256 (el 19 por ciento) estuvieron relacionadas con violaciones a los derechos humanos cometidas por directores, comandantes, tenientes y elementos de las policías municipales, así como topiles.


En lo que va de 2020, la DDHPO ha recibido 120 quejas contra policías municipales, entre las cuales se encuentran dos decesos de personas ocurridas al interior de los centros de detención municipal de El Espinal y Matías Romero.


 


Con más quejas:



  • Oaxaca de Juárez

  • Santa Cruz Xoxocotlán

  • Santa Lucía del Camino

  • Ciudad Ixtepec


 


Abusos más cometidos:



  • Detenciones arbitrarias

  • Uso ilegítimo de la fuerza pública

  • Tratos crueles y degradantes

  • Tortura


 


“La región de la Cuenca y particularmente en donde sucedieron los hechos, es un municipio que en los últimos años ha atravesado un proceso de inseguridad fuerte”.


Bernardo Rodríguez Alamilla


Titular de la DDHPO



 


Las investigaciones


2020


1,400 denuncias interpuestas contra autoridades municipales


120 de ellas son contra policías


2019


1,344 quejas contra autoridades municipales


256 de ellas contra  policías y topiles


 


“Estaban en la cuchilla, cerca de la capilla de Guadalupe, dicen que la patrulla apagó las luces y se les atravesó, ellos venían en sus motos, se bajaron y les dispararon como si fueran delincuentes".


"Mi hijo no era un delincuente, era un jugador de la tercera división, tenía una beca, estaba parado por la COVID porque no tenía clases ni entrenamiento”.


Virginia Gómez


Madre de Alexander


Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.