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Con rodada, mujeres toman las calles de Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Su pie se preparaba para dar el primer pedaleo. El semáforo se mantenía en rojo y sus ojos atentos al cambio de luces. Fue entonces cuando ocurrió. El conductor a su lado lanzó un manotazo para tocarle los glúteos. Cometido el delito de acoso, el agresor emprendió la huída.


“Eso me llenó de enojo y miedo a la vez porque te hace preguntar ¿Y qué más nos puede pasar si ya sobrepasaron límites metiéndose con nuestros cuerpos?”, recuerda Nadxielly al compartir sólo uno de los distintos episodios de agresiones que a diario viven las mujeres en espacios públicos.


Bajo este contexto en el que pueden referir más de un hecho de este tipo, la noche del 1 de febrero, distintas colectivas se sumarán a la campaña “La noche y las calles son nuestras” con una rodada nocturna.


La iniciativa que se desarrollará de manera simultánea en otras partes del país, es un rechazo a la violencia contra las mujeres y al toque de queda que fue planteado, de manera irresponsable, como medida para disminuir los feminicidios.


La ruta


MaryTrini García Ramírez, integrante de Femicletas Oaxaca, detalló que la rodada de convocatoria exclusiva para mujeres, se desarrollará a las 19:00 horas saliendo de la Cruz de Piedra con destino a la Fuente de las Ocho Regiones.


A su vez, la convocatoria de Insolentes es salir de la Fuente de las Ocho Regiones a las 20:00 horas hacia la explanada de Santo Domingo de Guzmán en donde realizarán un mitin.


“Queremos visibilizar que las noches y las calles son nuestras, que podemos salir libremente y que en un supuesto ejercicio de protegernos con un toque de queda, lo único que hacen es coartar nuestra libertad”, señaló Mari Tryni.


La bicicleta en el empoderamiento de las mujeres


Más allá de ser un medio de transporte, la bicicleta ha sido por muchos años una herramienta fundamental para el empoderamiento de las mujeres vista así desde el siglo XIX cuando se apropiaron de ella.


En su inicio suponía un desafío pues se consideraba que era peligroso e incluso podría dañar la salud de sus usuarias causando esterilidad y aborto, y en un extremo sumamente moralista el peligro de excitación sexual.


Así, la bicicleta se convirtió en una forma de desafiar a la sociedad machista de la época y surgieron mujeres que enarbolaron el uso de la bicicleta como símbolo para luchar por la igualdad.


Susan Anthony, activista estadounidense por los derechos civiles opinaba que la bicicleta era el objeto que más que ninguna otra cosa había contribuido a la emancipación de la mujer porque dotaba de libertad y seguridad en sí misma.

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