Los señalamientos por violación sexual en contra de un académico del Instituto en Investigaciones Sociológicas (IISUABJO) se reavivaron ayer con una clausura simbólica del lugar.
El Movimiento de Universitarias Oaxaqueñas Unidas contra las Agresiones Sexuales (Muovas) que difundió en las plataformas digitales la colocación de cintas rojas de seguridad, carteles en las paredes de acceso con el rostro y nombre del investigador en la banqueta del inmueble que se localiza en la calle de Murguía, en el centro de la ciudad de Oaxaca.
Sin embargo las actividades en el IISUABJO se desarrollaron ayer de manera cotidiana. “No se encuentra. No tiene un cubículo asignado”, son las escuetas respuestas que se dan a quien pregunta por el investigador Arturo Ruiz López, señalado desde febrero pasado de violar a una mujer que en 2015 fue su asistente de investigación, durante un trabajo de campo en Tlaxiaco, sin que exista denuncia penal de por medio.
Entrevistada al respecto, la presidenta de la organización civil Luna del Sur, Erika Lili Díaz Cruz, este acto como cualquier otro que sea simbólico “representa un síntoma de la descomposición” en la impartición de la justicia, sobre todo para las mujeres.
Qué dice Muovas:
Hoy, 29 de agosto del 2017, "clausuramos" este espacio al no ser seguro para las alumnas, trabajadoras y académicas del Instituto de Investigaciones Sociológicas, ya que Arturo Ruiz López, además de seguir en la universidad es coordinador de la nueva maestría profesionalizante Acción Social en contextos Globales.
Permisividad
Como ex catedrática de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales dijo conocer de el nivel de acoso sexual que ahí se vive, una realidad a la que se necesita mirar, porque “se naturaliza” y hasta existen códigos de permisividad que impiden que trascienda.
La también organizadora de la Feria Internacional del Libro Feminista (Filmufe), donde tres integrantes de Muovas realizaron un procedimiento jurídico alterno sobre el caso de violación, pero cubiertas del rostro con máscaras, pidió no desvalorizar el caso.
“Es una lectura muy clara el nivel de impunidad que vive el estado; pasa como los zapatistas, hasta que se cubrieron los miraron”, y justificó que quienes denunciaron la violación sexual de una de sus compañeras se cubrieron el rostro “para hacerse notar, de que hay oídos sordos y ojos ciegos para no mirar los niveles de agresión sexual”.
A su vez, de Consorcio por el Diálogo Parlamentario Oaxaca, Ana María Hernández Cárdenas, hizo hincapié en lo evidente que resulta la violencia sexual contra las mujeres en el ámbito universitario, no sólo en Oaxaca, sino en todo el país y un claro ejemplo es la Universidad Nacional Autónoma de México.
Las acusaciones con el investigador Arturo Ruiz “se empareja con muchos otros que busca que se reconozca que en las universidades hay este tipo de violencia y se carecen de mecanismos para que se presenten denuncias, pero sobre todo para que se actúe en consecuencia”.
Criticó la dilación de las autoridades al respecto, porque no hay acciones contundentes y está segura que existen otros casos que no se denuncian por falta de condiciones.
Este diario solicitó al área de comunicación social una entrevista con alguna autoridad académica para dar a conocer la postura, sin embargo, hasta el cierre de la edición no se obtuvo una respuesta positiva.
