Por Redacción NOTICIAS
Astrónomos informaron que el cometa interestelar 3I/ATLAS, que atravesó el sistema solar el año pasado, podría haberse formado en una región extremadamente fría y aislada de la Vía Láctea, donde aún no existían sistemas planetarios completamente desarrollados.
De acuerdo con investigadores de la Universidad de Míchigan, este objeto es apenas el tercer visitante confirmado que proviene de fuera de nuestro sistema solar y podría ser también el más antiguo registrado hasta ahora, con una edad estimada de hasta 11 mil millones de años, superando por mucho la antigüedad del Sol.
El estudio fue realizado con apoyo del observatorio ALMA, ubicado en el desierto de Atacama, Chile, donde se analizaron las características químicas del cometa mientras este aún era observable desde telescopios terrestres y espaciales. La NASA y la Agencia Espacial Europea también lograron seguir su trayectoria durante su paso cercano a Marte y su aproximación a la Tierra.
Actualmente, el cometa continúa su recorrido alejándose del sistema solar a gran velocidad, lo que ha dificultado su observación directa y lo mantiene solo al alcance de equipos especializados.
Uno de los hallazgos más relevantes del análisis es la presencia de deuterio, un tipo de hidrógeno pesado, en cantidades inusualmente altas. Este dato sugiere que el objeto se formó en un entorno extremadamente frío, posiblemente antes de la consolidación de su estrella original.
Los científicos explican que estas condiciones apuntan a un sistema estelar poco activo o aislado, lo que habría permitido la conservación de materiales primitivos sin grandes alteraciones térmicas.
El tamaño del núcleo del 3I/ATLAS aún no es preciso, pero se estima que podría medir entre menos de un kilómetro y varios kilómetros de diámetro, mientras que su velocidad supera los 200 mil kilómetros por hora.
Este tipo de objetos interestelares son extremadamente raros. Antes del 3I/ATLAS, solo se habían confirmado dos visitantes similares: ‘Oumuamua en 2017 y el cometa Borisov en 2019, ambos fundamentales para el estudio de materiales provenientes de otros sistemas estelares.
