Si la Fiscalía General del Estado de Oaxaca logra la detención y vinculación a proceso del autor intelectual del ataque con ácido contra la saxofonista María Elena Ríos Ortiz, sentaría un precedente histórico en México, pues, junto con el caso de Esmeralda Millán, en Puebla, sería la primera vez que este delito - de los cinco casos que se conocen en el país- se sancione como intento de feminicidio.
Es que a pesar que desde el 2014, fecha en la que salió a la luz el primer caso de ataque con ácido en México, este tipo de agresión contra las mujeres, no existe como delito, en el país, de acuerdo con una revisión hemerográfica, con el de María Elena Ríos Ortiz, se contabilizan cinco casos de este tipo, en su mayoría con el común denominador de un acto de venganza de su antigua pareja.
Uno de los primeros documentados por los medios de comunicación fue el cometido en contra de Carmen Sánchez Flores la mañana del 20 de febrero de 2014 en Ixtapaluca, Estado de México. Ese día la expareja de Sánchez Flores irrumpió en la casa donde ella vivía para exigirle que regresara con él. Ante la negativa le lanzó ácido. “Entonces me dijo, si no iba a estar con él, ya no iba a estar jamás con nadie”, señaló Carmen en distintas entrevistas.
Dos años después, en 2016, al caso de Carmen se sumó el de una maestra de Puebla, quien fue atacada con ácido por parte de su expareja identificado como Alan Job González Barradas, porque ella se negó a regresar con él. Un año después fue arrestado y encarcelado por el delito de lesiones graves.
Otro más fue el de Ana Saldaña, una estudiante que fue atacada el 12 de noviembre de 2018 en la Ciudad de México. Los autores materiales fueron detenidos, no así el autor intelectual, del cual aún se sigue la pista.
En ese mismo año, a menos de un mes de distancia del ataque de Ana Saldaña, ocurrió el de Esmeralda Millán y su madre Verónica. Caminaban por las calles de Cuatlacingo Puebla cuando fueron interceptadas por Fidel N., exesposo de Esmeralda, y otros tres sujetos quienes le rociaron ácido en venganza debido a que ella se negó a regresar con él. En este caso el MP formuló imputación por tentativa de feminicidio y lesiones.
El proceso en contra del agresor aún continúa. Atzyri Ávila, integrante del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio y Consejera del Mecanismo de Protección para personas Defensoras y Periodistas, señaló que la sanción a este delito cometido en contra de María Elena es fundamental para sentar un precedente de no impunidad.
“La omisión de las autoridades permite que cada vez se hagan nuevas formas de violencia que marquen la vida de las mujeres. Es un mensaje muy fuerte de los agresores de decir: no acabo con tu vida de manera inmediata, pero sí acabo con tu vida en otro sentido. De decir: te dejo marcada para toda la vida. La omisión da permisibilidad a los agresores para incursionar en estas nuevas formas de violencia que ocurren en países que son muy violentos”.
