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Arte urbano contra el trabajo infantil agrícola

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Cada año, cientos de niñas, niños y adolescentes ponen en riesgo su vida en el corte de caña, actividad agrícola predominante en la región de la Cuenca. Ante esta realidad que coloca a niñas, niños y adolescentes a exposición de sustancias cancerígenas, largas jornadas de trabajo y manipulación de herramientas peligrosas, a través de arte urbano, las organizaciones Sinkanda y Word Vision México buscan promover la reflexión en comunidades de aquella región.


La jornada de concientización inició en la escuela primaria Ignacio Altamirano, ubicada en la comunidad Pescadito en el municipio San Miguel Soyaltepec. Ahí, el muralista Fredy Samuel Cruz Sánchez incluyó la participación de niñas y niños de la escuela y a través de la observación y contacto directo con la población incluyó elementos característicos de la cultura e identidad de la región.


“Algo que más me ha marcado es preguntarle a un niño ¿qué te gustaría ser de grande? Y él conteste que sueña con ser cortador de caña. Claro que es una labor honesta, pero eso quiere decir que el niño no tiene otras metas a largo plazo”, indicó el muralista.


El proyecto de concientización contra el trabajo infantil se replicará en otras 14 comunidades de los municipios de Acatlán de Pérez Figueroa y San Miguel Soyaltepec.


Carlos Camacho, coordinador de vinculación en Oaxaca del programa Campos de Esperanza, dio a conocer que entre otras acciones que realizan, se trabaja con personal docente de dichos municipios de la región a fin de que puedan contribuir en la retención y reinserción escolar de niñas, niños y adolescentes en situación o riesgo de trabajo infantil, especialmente de quienes participan en el corte de caña.


“El corte de caña implica el uso de herramientas, largas jornadas de trabajo, exposición a la radiación solar y fuego, deshidratación, carga de objetos pesados, posturas físicas riesgosas y uso de agroquímicos, lo cual representa un grave en riesgo su bienestar físico y psicológico”, expuso.


Además del trabajo agrícola, otra de las formas de trabajo infantil en los municipios de San Miguel Soyaltepec y Acatlán de Pérez Figueroa, donde interviene el programa Campos de Esperanza, es el que se da en situación de calle, comercio informal, pesca y trabajo doméstico realizado principalmente por niñas.


Las niñas, niños y adolescentes provenientes de familias migrantes no tienen facilidades para continuar con sus estudios y viven de manera temporal en albergues que no reúnen las condiciones para asegurar su protección.


Por todo lo anterior, las organizaciones SiKanda y World Vision identifican como principales retos en la región el impulsar la coordinación entre las autoridades de los 3 niveles de gobierno, el sector privado y sociedad civil para desarrollar acciones conjuntas que reduzcan y prevengan la participación de niñas, niños y adolescentes en este tipo de actividades, sostuvo.

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