Desde hace dos años, prestadores de servicio de transporte público, afiliados a organizaciones sindicales, quienes trabajan en la ilegalidad se instalaron en Periférico con Valerio Trujano, justo a un costado de la Central de Abasto, acusan choferes de rutas establecidas.
“Todos sabemos quienes son, la policía y el gobierno también lo saben, son piratas, no traen placas, hacen lo que quieren porque están cobijados por los sindicatos”, indica un chofer que habla lo más bajo posible.
El sindicato Libertad hace base en Periférico, con dirección a la Central de Abasto, mientras que los integrantes de la Confederación de Trabajadores de México, justo enfrente, en Periférico con dirección a Santa Rosa.
“Alguna de estas unidades circulan sin placas porque recibieron concesiones en 2016 y están siendo revisadas por Contraloría. No es el caso de todos. Estas unidades serán emplacadas en los meses de junio y julio, terminando con la revisión de Contraloría”, dijo Alejandro Villanueva López, encargado de despacho de la Secretaría de Vialidad y Transportes.
Apenas el lunes, un enfrentamiento entre ambas organizaciones por la pelea de estos espacios, causó caos, pánico, heridos y daños materiales ante la inacción de las autoridades.
“Son delincuentes, te aconsejó que ni te acerques y menos con celular. Si les preguntas ten mucho cuidado”, afirma un prestador de servicio de transporte público.
Se dice que los vehículos que utilizan para brindar el servicio de transporte público los dos sindicatos, no cuentan con placas ni delanteras ni traseras, al menos a la vista, y de acuerdo a los mismos.
Los mismos elementos de la Policía Vial Estatal realizaron operativos contra vehículos que no llevaban los papeles en regla durante la semana pasada, pero al parecer, a Periférico no llegaron los operativos.
Perjudican a concesionados
La competencia es desleal, dicen los transportistas que tienen su terminal en la calle Valerio Trujano, “ellos están a la vista, no tienen concesión, no pagan el permiso al municipio y hacen lo que quieren”.
Afirman que pagan entre 11 mil y 12 mil pesos anuales al municipio de Oaxaca de Juárez para instalarse en la calle de Trujano y esperar el pasaje, por lo que hacen un llamado a la Secretaría de Vialidad y Transporte, a la Policía Vial y al gobierno del estado, para que "volteen a ver lo que es obvio".
“Con los desmanes que hacen, como los del lunes, nos perjudican a todos. Nos guardamos para evitar que dañen nuestros vehículos, perdemos el día y si te toca estar aquí pues ya valiste”, se quejan.
