La liberación del precio de la gasolina amenaza el costo de las tarifas del transporte público. Tan sólo en los primeros días de la liberación, los combustibles subieron tres centavos por litro. Lo anterior ocasionó que en algunos casos los taxistas foráneos y capitalinos advirtieran con incrementar sus costos por viaje.
Conductores reportaron que en las gasolineras donde se registró un alza a los combustibles fueron la gasolinera de Plaza Bella y la ubicada en Belisario Domínguez. En estos puntos el litro de Magna se ubicó en 16.10 y 17.79 la Premium.
En tanto en la gasolinera La Faja de Oro el litro de Premium llegó a los 17.82 pesos; mientras que en la gasolinera Bautista ubicada en Ixcotel el costo de la premium fue de 17.80
El jueves 30 de noviembre, día en que entró en vigor la liberación de la gasolina, el costo de la Magna era de 16.07 y 17.76 la Premium.
Así, por ejemplo, en ese lapso un conductor que pagó 642.8 pesos el pasado jueves por 40 litros de magna, tres días después pagó 644 pesos, es decir un incremento de 1 peso con 20 centavos. Aunque en apariencia el incremento podría no resultar significativo, se estima que el alza será constante.
“Ahorita todavía no es un hecho que se vayan a incrementar las tarifas de los taxis pero es lógico que si la gasolina sigue subiendo también vamos a tener que aumentar la dejada”, expuso un taxista del sitio Alameda.
En el caso de los foráneos, la advertencia es incrementar un peso el costo del pasaje ya que -según indicaron – el alza de los combustibles con el paso de los años rebasó el monto que entregan como cuenta al dueño de la concesión, cuando tiempo atrás la relación era inversa.
Para el presidente de la Unión de Gasolineros de Oaxaca, Juan Antonio Vera Carrizal, la liberación del precio de la gasolina, no significa que cada empresario elevará los costos “de manera descabellada”.
Según dijo el gremio que él representa acordó mantener una variación máxima de cuatro centavos por litro de gasolina.
El jueves 30 de noviembre quedaron liberados los precios de las gasolinas en todo el territorio nacional. Lo anterior implica que cada gasolinera determinará los costos máximos de los combustibles que venden al público.
Los nuevos precios estarán condicionados a la oferta-demanda, es decir que su tipo de cambio cambiará acorde al costo del crudo y otros derivados del petróleo a nivel internacional.
