El campesino, Pedro A.A. de 58 años de edad, fue vinculado a proceso por el delito de homicidio calificado y con prisión preventiva oficiosa cometido en agravio del ex agente municipal de la población de Asunción, Ocotlán de Morelos y fijaron tres meses para el cierre de investigación complementaria
Durante la audiencia de ampliación de término constitucional, compareció una persona que estuvo horas antes con el imputado y el ahora extinto, pero cuya declaración sirvió al juez para valorar que el Pedro si estuvo el día de los hechos en el lugar.
LOS HECHOS
De acuerdo con la declaración de la señora Cirina, esposa del ahora extinto, los hechos ocurrieron la tarde del pasado sábado 5 de agosto del año 2017 en el paraje Río Atoyac de la población de Asunción, perteneciente al municipio de Ocotlán de Morelos.
Durante la mañana del mismo sábado, el ex agente municipal, Miguel M.S. acudió al paraje Río Atoyac, con la finalidad de empezar a componer un camino de terracería y para ello llevó a tres personas para empezar a laborar.
A las 11 horas, al lugar arribaron el imputado Pedro y el campesino, Nicolás, dueño del predio colindante donde realizaban el trabajo.
La esposa del extinto precisó que al estar en el lugar, el señor Nicolás dijo que si iban a arreglar, la tierra lo podían poner donde estaba la barranca. Pero fue Pedro, quien estaba molesto por el trabajo que realizaban y después ambos se retiraron.
EL CRIMEN
Guadalupe, Gonzalo y Alejandro fueron los testigos que indicaron que a las 17 horas, luego de regresar con un camión de material pétreo, observaron cuando Pedro con un machete seguía a Miguel, a quien logró alcanzarlo en un montículo y le dio de muerte.
La señora Cirina fue informada que su esposo había sido asesinado y por lo cual acudió al lugar, donde los trabajadores le explicaron que la persona que lo había atacado a machetazos era uno de los que durante la mañana acudió al lugar, describiendo su vestimenta y que era el menor edad.
Los Agentes Estatales de Investigación y peritos arribaron al lugar donde ocurrió el asesinato y realizaron las diligencias, confirmando que Miguel presentaba heridas en piernas, brazos y cabeza.
El perito-médico dictaminó que la causa de la muerte fue hemorragia intensa externa por vasos vasculares de las extremidades, es decir, en las heridas en los brazos llegaron a las venas y por lo cual se desangró, pero además presentaba traumatismo profundo de cráneo. Ambas heridas fueron mortales.
Con las declaraciones de la esposa y los testigos, la agente del Ministerio Público judicializó la averiguación previa en contra de Pedro A.A., siendo detenido el 12 de agosto y quedó a disposición del juez de control, quien calificó de legal su detención y por lo cual pidió la ampliación del término constitucional.
ACUDE TESTIGO
El campesino, Nicolás, acudió ayer a la audiencia como testigo del imputado e indicó que la mañana del sábado 5 de agosto sí estuvo en el lugar y platicó con el señor Miguel sobre el trabajo a realizar para arreglar el camino, pero que ambos se retiraron a las 11 de la mañana.
Con ello, el defensor público trató de justificar que el imputado se retiró a las 11 de la mañana y alegó que en las declaraciones de los testigos nunca refieren con exactitud la identidad de la persona, además que sólo describieron que era una persona de pantalón de mezclilla y una camisa, cuando en el campo la mayoría usan el tipo de vestimenta y difícil es ver a una persona con pantalón de vestir.
VINCULA A PROCESO
Sin embargo, el juez de control de Ejutla de Crespo, Lucio Reyes Venegas, tomó la declaración de Nicolás para ubicarlo que sí estuvo en la mañana en el lugar de los hechos.
En su análisis para resolver, dijo que los testigos al declarar mencionaron que la persona que atacó a su patrón, Miguel, fue el más joven de los que fueron en la mañana para oponerse a los trabajos y describieron su vestimenta.
“Al acudir el señor Nicolás aquí a la audiencia confirmé que es de mayor edad y por ello el de menos edad es el señor Pedro y con ello existen indicios de su presunta responsabilidad, ya que los testigos refieren que la persona de menor edad que fue en la mañana, fue quien en la tarde regresó para atacar a machetazos al señor Miguel y alcanzarlo en un montículo”, resolvió el juzgador.
La agente del Ministerio Público pidió prisión preventiva oficiosa, pero además cinco meses para el cierre de investigación con la finalidad de realizar una diligencia de reconocimiento de persona, presentar a otros testigos y la supuesta video-grabación de cuando ocurrieron los hechos, al indicar que grabaron cuando el imputado atacó al ex agente municipal.
El defensor público se opuso y pidió tres meses, al argumentar que ya no hay más testigos que interrogar y por lo cual el juez concedió tres meses para el cierre de investigación complementaria, así como la prisión preventiva oficiosa.
Juez se niega a escuchar a imputado
"Señor Juez… señor Juez", fueron las súplicas de Pedro A.A. ante el juez de control de Ejutla de Crespo, Lucio Reyes Venegas, pero quien hizo que no escuchó y salió por la puerta lateral de la sala B del Tribunal Superior de Justicia del Estado.
La audiencia ya había terminado y Pedro quería que el juez lo escuchara en su petición de su teléfono celular que los Agentes Estatales de Investigación le arrebataron al ser detenido dentro de su domicilio.
Una media hora antes, el traductor de la lengua zapoteca que fue designado para Pedro, solicitó permiso para realizar sus necesidades fisiológicas y por lo cual se realizó un receso.
El momento fue aprovechado por Pedro y le dijo al juez, Lucio Reyes, que quería expresarle que los policías lo golpearon al detenerlo dentro de su domicilio.
"Si, no se preocupe, estamos en receso, platique con su defensor y ahora regresando le doy el uso de la voz", le contestó el juez.
Al regresar a la audiencia, el juez siguió con la vinculación, escuchó al agente del Ministerio Público y al defensor y ya no le dio la voz al imputado.
Por ello, cuando el juez bajaba del estrado, Pedro empezó a hablarle, “señor Juez... señor Juez”, pero el juez si lo habría escuchado, porque habló fuerte, pero ya no esperó, abrió la puerta y se retiró.
Pedro se dirigió a su defensor y le dijo que le quería decir al Juez que los policías lo detuvieron dentro de su domicilio, que no había cometido el homicidio, no era culpable, pero que además le robaron su teléfono celular y que se lo regresaran.
"Dígale a la agente del Ministerio Público", dijo el defensor.
La agente del Ministerio Público le contestó que ella no podía hacer nada y que fuera a ver a los policías, para que le regresaran el teléfono o enviara a su esposa.
Ante la insistencia de Pedro, la agente del Ministerio Público se comprometió a llevar el mensaje a los policías aprehensores para que regresen el teléfono celular.
