“Con el atardecer de iré de aquí, me iré sin ti, me alejaré de ti con un dolor dentro de mí, te juro corazón que no es falta de amor pero es mejor así, un día comprenderás que lo hice por tu bien, todo fue por ti”, fue la estrofa con la que inició el cortejo fúnebre en honor al edil de Ocotlán de Morelos, José Villanueva Rodríguez, asesinado el sábado pasado, a unos pasos de su domicilio.
De la prolongación de la calle Benito Juárez, de la colonia del mismo nombre salieron cientos de personas en dirección al templo de la comunidad, donde se ofició la misa de cuerpo presente.
Con fuegos pirotécnicos, 24 coronas con flores multicolores y listones con el nombre de colonias, organizaciones de transportistas, escuelas y políticos del Partido de la Revolución Democrática (PRD), iniciaron la procesión.
La última sesión
En medio de la nostalgia, consternación e incredulidad por lo ocurrido, el cabildo realizó una sesión solemne con el cuerpo presente, y su fotografía acompañada de cinco veladoras color amarillo y su inseparable botella de agua, así como el bastón de mando y una bandera nacional.
En el salón "Benito Juárez García" y junto al retrato del hombre de 44 años, que ahora acompaña su imagen a la de los otros anteriores 24 ediles de la comunidad, el Síndico Municipal, Guillermo Raymundo Luis Pinacho recordó las virtudes de su amigo.
“Como dijera nuestro amigo Villa que ahora está en el cielo, la tierra de Dios debe de ser honrada con el trabajo y ejemplo que nos dejó, ahora nos toca a nosotros terminar esta gestión con honorabilidad y seguir trabajando por Ocotlán”, finalizó seguido de un minuto de aplausos.
Enseguida, el suplente de Villanueva Rodríguez, Osvaldo Santos García recibió el bastón de mando a 12 días de culminar la administración 2014 – 2016, luego de recordar a su compañero como una persona leal y sincera.
Al ritmo de la banda Cruz Martheña, el cortejo continuó hasta la iglesia donde se realizó la misa de cuerpo presente, para después trasladar el cuerpo al panteón municipal ubicado a cinco cuadras.
Con el rostro desencajado, la mirada en ocasiones extraviada pero con la esperanza de justicia, los familiares le arrojaron el último puño de tierra a José Villanueva mientras con la otra mano se secaban sus lágrimas.
La noche del pasado sábado, alrededor de las 19:30 horas el edil José Villanueva Rodríguez, su hermano Amado Villanueva Rodríguez y su cuñada, cenaban en un negocio propiedad de Amado, ubicado a un costado de la casa del edil.
Hasta el lugar llegaron sicarios a bordo de una camioneta roja, quines dispararon con una pistola calibre 38 especial; un disparo le dio en el brazo a Armando, dos fallaron y cinco impactaron al presidente municipal quien murió en el lugar.
