El estado de Florida ejecutó este jueves a Gary Ray Bowles, quien confesó haber matado a seis hombres en 1994 en una serie de ataques contra homosexuales.
Bowles era conocido como "el asesino de la I-95", en referencia a la autopista que conecta el este de Estados Unidos de norte a sur, porque mató a sus seis víctimas en seis estados a lo largo de esta autopista.
Bowles ahogaba a sus víctimas -hombres con los que se iba a vivir- con diferentes objetos, entre ellos trapos, rollos de papel higiénico, tierra y hasta un juguete sexual.
Su muerte por inyección letal fue declarada a las 22.58 hora local.
En una última declaración escrita, pidió perdón "por la pena y los sufrimientos" que causó. "Nunca quise que mi vida se pareciera a esto. Uno no se levanta un día y decide que se va a convertir en unasesino en serie", lamentó.
Según la orden de ejecución, en su infancia Bowles padeció golpizas de sus padrastros y el abandono de la madre.
Criminal atractivo
El Washington Post publicó una biografía de Bowles en 1994, quien en ese momento estaba fugitivo, en la que narraba que el entonces "guapo y encantador" asesino de homosexuales se fue de su casa en la adolescencia y se dedicó a la prostitución para sobrevivir.
Desde entonces fue arrestado varias veces. Pasó unos años en prisión en la década de 1980 por agredir y violar "brutalmente" a su novia y volvió a la cárcel la década siguiente por robo.
Ejecución
En 1994 fue capturado en Jacksonville, en el noreste de Florida, por el asesinato de Walter Jamelle Hinton. Luego Bowles confesó haber matado a seis hombres en cuatro estados.
Se declaró culpable en 1996 y fue sentenciado en 1999 por el asesinato de Hinton.
El Departamento de Correcciones de Florida informó que en el que ha sido su último día con vida, Bowles no recibió ninguna visita y que su última comida consistió en tres hamburguesas con queso, patatas fritas y tocino
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó su orden de ejecución el 11 de junio.
