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Dictan sentencia al "demonio" por homicidio de un policía en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Tomás Martínez

“En el cuarto disparo mi compañero se dobla y cae... yo me escondo detrás de un árbol y salvo mi vida…” así, el agente policíaco que acompañaba a José, conocido como el Chucky, narra ante los jueces integrantes del tribunal de debate de Tanivet del circuito judicial de Valles Centrales, los últimos minutos que vivió con su compañero.


El miércoles 8 de febrero del 2017, José estaba con su compañero E. en la Experimental en San Antonio de la Cal, cuando el comandante Lázaro Rendón, encargado de la división de homicidios de la Agencia Estatal de Investigaciones les entregó la orden de aprehensión 338/2016 del juzgado quinto de lo penal para cumplirla en contra de Pascual Iván R.C. al ser acusado del delito de homicidio del taxista, Juan Carlos L.S.


En el mandato judicial también existen otras cuatro personas y por lo cual abordo del automóvil Chevrolet tipo Aveo se fueron a trabajar para investigar otros oficios y cumplir la orden de aprehensión.


El último trayecto de trabajo de José en el automóvil fue de las oficinas de la corporación en la Experimental, San Antonio de la Cal, la carretera federal 175, siguió por las riberas del río Salado y la carretera al Rosario.


Al llegar a la Universidad Regional del Sureste tomaron la calle de Hornos para llegar hasta la avenida Ferrocarril en Santa Lucía del Camino.


Con apenas seis meses en la corporación E., iba conduciendo la unidad de motor y de copiloto José, un agente con experiencia y varios años en la corporación policíaca.


UBICAN A EL DEMONIO


La unidad de motor de los policías viró sobre avenida Ferrocarril hacia Cinco Señores, pero al llegar al cruce con avenida Juárez, en sentido contrario, es decir, con direcciòn a Santa Cruz Amilpas circulaba una camioneta Chevrolet Silverado de color blanca.


“Mira, ahí va el Demonio”, dijo el ahora extinto a su compañero y ordenó dar vuelta en U en la esquina de Juárez y Ferrocarril.


Pascual Iván se detuvo en la esquina con Hornos, ya que le tocó el semáforo en rojo. Adelante tenía otro carro y atrás de su unidad, dos carros más y luego el Aveo.


“Mi compañero, con su arma larga descendió y se paró frente a la camioneta de Pascual Iván, a quien ordenó descender porque tenía una orden de aprehensión… lo hizo en el espacio que había entre los dos autos, pero por el semáforo había unos dos metros de distancia entre las unidades”, aclaró.


En la audiencia, el agente del Ministerio Público pidió a los jueces que permitieran que el agente policíaco explicara con un mapa y por lo cual empezó a dibujar el último trayecto de José, conocido como El Chucky.


PRIMEROS DISPAROS


El sentenciado, no obedeció las órdenes y le aventó la camioneta a José, quien decidió disparar hacia el radiador y luego contra el cofre. “Fueron unos tres disparos y luego se aventó al camellón, se levantó y corrió al auto y me dijo síguelo”, expresó en la audiencia.


La camioneta Chevrolet tipo Silverado con placas de circulación MWE-6262 del Estado de México golpeó a dos autos para lograr salir del embotellamiento y corría a exceso de velocidad por la avenida Ferrocarril hasta llegar a Santa Cruz Amilpas y atrás el Chevrolet tipo Aveo.


La camioneta del Demonio huye por la calle Unión y Progreso, pero por táctica decidimos salir de frente al tomar Camino al Anonal e interceptar en la esquina con Guerrero, refirió.


Pascual decide aventar la camioneta a los policías, pero en mala una maniobra, la llanta trasera pega con la cuneta y por lo cual se rompe el disco y avanza unos metros, donde se detiene.


AL CUARTO DISPARO, EL CHUCKY MUERE


“Él baja de la camioneta, intenta huir, pero mi compañero le ordena que se entregue, que tiene una orden de aprehensión...José, con el arma larga en la mano camina y le ordena “entrégate cabrón, ya no tienes a donde ir”, pero en eso le dispara en varias ocasiones…”, expresó.


Y agrega: “mi compañero empieza a disparar para repeler la agresión, pero sin definir al recibir los primeros balazos y al cuarto se dobla y cae, quedando junto a la banqueta”.


E. precisa que no tenía arma de fuego y por lo cual lo único que hizo fue esconderse detrás de un árbol. “Me dispara en nueve ocasiones, pero no logró pegarme y de pronto deja de disparar, no sé si se acabaron sus balas, pero en ese momento se echa a correr por la calle del Anonal”.


El policía corre a la unidad de motor y activa el botón de pánico del radio Matra, alerta a las corporaciones y pide ayuda.


“Sin perderlo de vista, lo sigo, veo que se mete a una casa, golpea a unas personas y con la ayuda de mis compañeros ingresamos al domicilio y lo detuvimos en la azotea”, relató en la audiencia.


Los dueños de la vivienda resultaron con golpes, que no fueron de gravedad.


Paramédicos del cuerpo de bomberos arribaron al lugar, pero confirmaron que el agente policíaco había dejado de existir.


La semana pasada, durante cuatro días se realizó la audiencia de debate y el viernes el fallo fue condenatorio. La sentencia va de 70 a 105 años de prisión y el agente del Ministerio Público pidió 83 años.


LOS DATOS

*Avenida Juárez y Hornos en Santa Lucía del Camino, los primeros disparos hacia la camioneta del Demonio

*En Guerrero y Anonal, de San Sebastián Tutla ocurrieron los hechos

*La camioneta del Demonio presentaba impactos 2 en el radiador, 1 en el cofre, 8 en la batea del lado derecho, 6 en la cabina y 3 en la portezuela del lado izquierdo

*En el cuarto disparo, José cayó

*338/2016, la orden de aprehensión que iban a ejecutar

*El defensor público pidió al juez valorar las pruebas porque llevaban una copia simple de la orden de aprehensión y no certificada

*El agente policíaco realizó dos croquis para explicar los dos momentos del encuentro con El Demonio

*Por un momento, se molestaba por las interrogantes del defensor público

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