András Pándy nació el 1 de junio de 1927, en Ucrania. El hombre estudió teología para, posteriormente, convertirse en pastor protestante.
El pastor se casó con Ilona Sorés, con quien se desplazó a Bélgica. Un año después, de este matrimonio nacieron Ágnes, Dániel y Zoltán.
Tras una acusación de infidelidad por parte de Pándy, ocurrió el divorcio. Ella tomó a sus hijos pero dejó a su hija Ágnes. El pastor inició una relación incestuosa con su hija. Ágnes tuvo un pequeño de su padre.
Llegó la “Luna de Miel Europea" para Pándy, quién utilizaba esta frase en periódicos para seducir a mujeres.
Más tarde el pastor regresó a Hungría, donde conoció a Edith Fintor, quien se encontraba casada con tres niños: Tünde, Tímea y Andrea. Ambos huyeron a Bélgica y se casaron.
En 1984, el hombre nuevamente comete incesto, ahora con su hijastra Tímea. Ágnes se volvió loca de celos e intentó matar a Tímea. La joven al verse amenazada, se fue de casa con su hijo Mark, niño que concibió con András.
En 1986 comenzaron sus crímenes, su esposa Edith "desapareció". Andrea, hija de la mujer sospechaba del pastor, quien decía que Edith se fugó con un amante.
Dos años más tarde, su ex esposa Ilona y sus hijos fueron las víctimas, él mencionó que habían cambiado de residencia. Después, Ágnes se fue de vacaciones con su hijo y al regresar ya no encontró a Tünde.
Ágnes era una bibliotecaria respetada en la comunidad, de vida aparentemente tranquila. Mientras que el pastor era considerado un hombre bueno, que daba consejos y era guía espiritual que mejoraba sus existencias.
Por la estima que los feligreses le tenían, fue bautizado como “Padre Barba Azul”, haciendo alusión a su negrísima barba.
Ágnes no logró mantener en secreto su dramática vida, denunció a Pándy en 1992 por el abuso sexual y cinco años después, denunció los asesinatos de sus familiares.
Relató que tenía conocimiento de la muerte de todos, pero sólo era responsable de la muerte de su madre Ilona, y había participado en el homicidio de Dániel, Zoltán y Andrea.
Confesó que ella y su padre destrozaban el cráneo de sus víctimas, algunos eran asesinados de un tiro y sus cuerpos eran desmembrados después. Algunas partes de las víctimas fueron disueltas en un tambo con ácido.
Otras partes fueron picadas como cerdo en un matadero local y, lo restante, fue abandonado en bolsas en basureros cercanos a los rastros.
Los cargos de "el Padre Barba Azul" fueron múltiples: el homicidio de sus dos esposas, de dos de sus hijos naturales y dos de sus hijas adoptivas, además de abuso sexual contra sus hijas.
András Pándy tenía 75 años y Ágnes, 44, cuando inició el juicio en su contra en el Tribunal de Bruselas.
“Me dijo que me iba a iniciar, que no debía decírselo a nadie y que sería nuestro pequeño secreto”, declaró su hija sobre la relación incestuosa.
Ágnes en ocasiones lloraba al relatar los hechos y confesó haber asesinado de un disparo en la cabeza a su madre y a su hermano Daniel. Agregó que todos los homicidios fueron premeditados.
En las indagatorias de la policía en las casas del pastor, fueron encontrados restos de diversos cadáveres; lo que significó cadena perpetua para Pándy. Su hija fue condenada a veinte años.
A sus ochenta años, el "el padre barba azul" fue enviado a un asilo para ancianos jubilados, donde volvió a predicar.
