Pasar al contenido principal
x

Ya no podemos callar: Siri Hustvedt 

Foto(s): Cortesía
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Siri Hustvedt (Northfield, Minnesota, EU, 1955) no conoce límites: lo mismo puede estar trabajando en una novela, impartiendo una conferencia sobre arte y subversión femenina, que dando clases o escribiendo un artículo académico sobre neurociencia.


La ganadora del Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019 visitó por primera vez la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde presentó Recuerdos del futuro (Seix Barral), y compartió con los asistentes una reflexión sobre su vida, su visión del tiempo y su pluma sin fronteras, multidisciplinaria y rigurosa.


"No soy científica, definitivamente, tengo un doctorado en Literatura Inglesa, pero me gusta pensar que tengo una doble vida. Tiendo a abordar problemas de la práctica psicológica desde el punto de vista filosófico y creo que eso ha sido la diferencia, adentrarme realmente como una forastera en ese mundo".


"Trato de poner todo lo que leo y aprendo en contacto, son maneras de pensamiento. Crucé ese umbral de comprender más allá de lo que estaba leyendo y eso me llevó a escribir (...); tal vez por mis propias experiencias y padecimientos me llegó esta fascinación del funcionamiento de la mente, el psicoanálisis, los procesos neurológicos y las enfermedades mentales", expuso.


La carrera de la autora, ha sido "eclipsada" por su esposo, el célebre escritor Paul Auster (La trilogía de Nueva York 1985-1987), aunque ella ha aprovechado para repasar su estudio sobre el feminismo e impulsar su trabajo independiente.


"No me pesa. A pesar de todo lo que he escrito o el cierto reconocimiento, la gente me sigue preguntando por él y no viceversa. El problema de la cultura occidental, en general, es que a la gente le cuesta trabajo aceptar la autoridad femenina, una mujer en poder, está muy arraigado, y no es personal, ni se trata de mí".


"Las mujeres hemos tenido un avance tremendo, pero no nos tratan igual, ahora tenemos que dar ese giro en la conciencia colectiva, lo que hizo #MeToo, que como mujeres ya no podemos tolerar y callar lo que sucedió por tanto tiempo y generar ese cambio", externó.


En sus 64 años, ya perdió la cuenta de cuántas veces ha estado en suelo mexicano, del que atesora su mística, su color, su artesanía y las asombrosas postales de Guerrero y Oaxaca, pese a la imagen negativa que se muestra del país en Estados Unidos.


Hustvedt se declara abiertamente anti-Trump, incluso hace una referencia en Recuerdos del futuro sobre el inquilino de la Casa Blanca.


"Cuando escribía el libro, era justamente durante la campaña presidencial del 2016. Llegué a entender que Trump no es una causa, sino un signo de las profundas fallas de la cultura de Estados Unidos, el legado de la esclavitud y misoginia. 


"Somos testigos del resurgimiento de un pasado oscuro, el odio, y una historia muy vieja de xenofobia. Hay tal fascinación con esta persona tan confusa y tormentosa y no nos enfocamos en por qué paso esto, hubo 61 millones de personas que votaron por él, pese a que no ocultó nada de sus manías. Ahora hay que esperar qué sucede con el juicio político y qué hacemos con una sociedad tan polarizada", dijo.


 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.