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Ven vigente la censura novelada por Bradbury 

Foto(s): Cortesía
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El fallecido escritor estadounidense Ray Bradbury, de quien este sábado se festeja el centenario de su nacimiento, prefería asumirse más como autor de fantasía que de ciencia ficción, recordó el biólogo Antonio Lazcano.
 
 "La influencia de la ciencia en su obra no es más que el reflejo de la influencia creciente que ésta estaba teniendo en la cultura estadounidense y que resultaba en buena medida de la convicción de que, gracias a los científicos, los aliados habían ganado la Segunda Guerra Mundial", explicó durante el primer día de actividades del ciclo dedicado al personaje en El Colegio Nacional.
 
 Lazcano destacó la vocación libertaria de Bradbury, reflejada en "Fahrenheit 451", libro escrito en pleno macartismo "y cuya vigencia se refleja, como el mismo Bradbury aclaró, en la corrección política que fue creciendo desde hace varias décadas y que ahora inunda las redes sociales y amenaza con su hipocresía con ahogar la libertad y, sobre todo, el sentido del humor".
 
 En la novela, los libros y la lectura están prohibidos. Una brigada de bomberos no sofoca incendios: los provoca para quemar libros.
 
 No solo el libro de "Fahrenheit 451", sino también la versión cinematográfica de François Truffaut le horrorizaron por su relato de censura, contó Lazcano.
 
 "Hace años me vino a la memoria cuando se quemó la efigie de Octavio Paz en Paseo de la Reforma y hoy recordé con la decisión de la doctora Irma Eréndira Sandoval de inhabilitar a la revista Nexos. No imagino la vida sin libros y prefiero la definición que hizo Bradbury de sí mismo cuando se describió como un escritor de fantasía y no como autor de ciencia ficción. Me pregunto: ¿qué autor no lo es?".
 
 Bradbury, apuntó el escritor Vicente Quirarte, coordinador del ciclo, decía que solo escribió una novela de ciencia ficción: "Fahrenheit 451".
 
 El resto de su obra la inscribía en la fantasía, es decir, aquello que no puede ocurrir, mientras la ciencia ficción sí.
 
 Quirarte ejemplificó: "la quema de libros se dio en la Alemania Nazi cuando Bradbury era un joven de 13 años y es un fenómeno que se repite a cada momento: lo vimos en la Inquisición, en la Alemania Nazi... la destrucción del libro es algo que amenaza constantemente a la memoria del mundo".
 
 La primera sesión del ciclo reunió también al lingüista Luis Fernando Lara, la astrofísica Susana Lizano, el geofísico Jaime Urrutia Fucugauchi y el poeta Francisco Segovia. Continuó este viernes, en las redes sociales de El Colegio Nacional, con la participación de Pablo Rudomin, Luis Felipe Rodríguez Jorge, José Antonio de la Peña, Gabriela Frías y Juan Villoro.

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