Una secta burguesa de élite mundial autonombrada como “la Orden”, obliga a Juan Peterson y a su hijo Gaspar, a servirles como esclavos mensajeros con la Oscuridad, una siniestra deidad en la que la Orden cree fervientemente, pues le puede garantizar la inmortalidad. A través de rituales esotéricos y sanguinarios, Juan se transforma en un ente oscuro que devora, cual hoyo negro, todo cuanto a su paso se encuentra. Él es el vínculo con el mundo oscuro a costa de su propia salud y vida, pues cada encuentro con la Oscuridad lo deja casi siempre al borde de la muerte y en el mejor de los casos, con arritmias cardiacas y migrañas duraderas.
"Nuestra parte de noche" es una novela de la escritora argentina Mariana Enríquez (1973), en la que varios personajes confluyen en páginas conectadas por lo sobrenatural en distintos momentos históricos. La mirada de la autora sobre el mundo de sus personajes es amplia, diversa, humanista y cargada de un erotismo desbordado. No se trata de una novela únicamente de terror (lo que se entienda por este género literario); Enríquez narra una historia de un pasado donde lo común era la apropiación y colonización de propiedades, tierras y cuerpos, y la entrelaza con una trama que ocurre en la Argentina contemporánea,
En Juan Peterson, personaje principal, convergen varias historias. La suya es la de un médium pobre esclavizado por la familia Bradford, terratenientes de los campos más fértiles argentinos. A la Oscuridad se le ofrendan vidas, se le entregan los desaparecidos en la dictadura, previamente retenidos en calabozos, antes de ser condenados a muerte. En la novela de Enríquez se halla una manera desoladora de transitar entre lo paranormal y la cruda realidad argentina de desapariciones forzadas por parte del Estado y los crímenes de lesa humanidad a cargo del ejército golpista.
