Pasar al contenido principal
x

La historia de la princesa Eréndira, la mujer purépecha que se resistió a la conquista epañola

Foto(s): Cortesía
Redacción

Nuestra historia patria se encuentra llena de una mezcla entre mitos y realidad que se funden y se mezclan, perdiéndose en muchas ocasiones la frontera entre unos y otros. Infinidad de personajes que por su vida, ya sea triste o gloriosa, han sobresalido por sobre la mayoría y queda registro de ellas y ellos. Lamentablemente, la historia también es demasiado selectiva y termina siendo contada de manera sesgada, deformada o inconclusa y en algunas ocasiones, resulta ser totalmente falsa, aunque no por ello deja de ser una historia grandiosa. La historia de la princesa Eréndira se mueve en esta última línea.



El mito nos dice que Eréndira es una legendaria mujer purépecha (reino enemigo, independiente e igual de bélicos que de los aztecas) que resistió a la conquista española, además de ser la primera persona natural de esta tierra que aprendió a montar a caballo. Su historia está llena de heroísmo, rebeldía, amor y libertad; es un relato en el que es primordial el ingenio y valor de una figura femenina en circunstancias peligrosas, frente a los invasores y los varones de su pueblo de origen.


El mito comienza con la llegada de los españoles a Tenochtitlán; al percatarse Moctezuma II de las intenciones de Cortés, manda emisarios a los diversos señoríos para solicitar apoyo para defenderse y atacar a los invasores; uno de estos mensajeros llega a salvo a territorio purépecha (actualmente mal llamados “tarascos”), en el actual estado de Michoacán, y expone el caso ante el consejo y el señor gobernante, quienes al final se muestran desconfiados, pues el señorío de Tenochtitlán es su enemigo declarado, por lo que deciden enviar un grupo para verificar la información proporcionada; cuando estos vuelven, verifican lo que el emisario les dijo, pues ellos mismos vieron la a la gran ciudad en llamas. El miedo se hizo presente.


Con la noticia de la destrucción del imperio rival, el señorío purépecha se aterrorizó; si la mayor potencia militar de la zona había sido destruida, era sencillo adivinar su futuro, así que, pensando en salvaguardar la vida de su pueblo y evitar una masacre como la ocurrida en Tenochtitlán, el Señor purépecha somete su reino pacíficamente a Cortés.


Sin embargo, existe alguien inconforme con tal determinación: Eréndira, quien se arma con coraje y valentía para formar una resistencia a los invasores, de tal manera que en una batalla les arrebata un caballo para ser entregado a los dioses. Ella lo salva del sacrificio y con esfuerzo y paciencia logra que el animal le permita montarlo, quedando así el mito inmortalizado de haber sido la primera persona natural de esta tierra en montar a caballo.


Ya sea historia o mito, la leyenda de Eréndira nos habla del intercambio cultural entre lo “indígena" y lo “extranjero", eternamente en conflicto pero también conciliador.  Las desventajas de la protagonista, frente a los conquistadores y a los hombres de su grupo, la colocan en diversas situaciones de peligro de muerte, a la cual ella responde acoplándose a los cambios, llegando más lejos en el alcance de sus acciones, logrando la domesticación del animal desconocido y sorteando los obstáculos que se les enfrentan. Haya sido historia real o producto de la ficción, la realidad es que el personaje es motivo de orgullo, identidad y apego a las raíces, la cual también vale la pena rescatar, y la cual elijo creer.


 


"Haya sido real o ficción, la realidad es que Eréndira es motivo de orgullo, identidad nacional y apego a las raíces, la cual también vale la pena rescatar".



 


CONTACTO


 [email protected]

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.