Izamal, Yucatán.- A 50 minutos de Mérida se encuentra un municipio que habitan 35 mil personas, en este destino en el que se respira calma y tranquilidad convergen tres culturas que conviven paralelamente, como en la ciudad de Oaxaca. El pasado prehispánico, el periodo colonial y lo moderno son referentes para este destino.
Se trata de uno de los dos pueblos mágicos con los que cuenta Yucatán, localizado a 68 kilómetros de su capital, hacia el oriente. La ciudadanía amarilla conserva el aroma de pueblo, en el que los cielos rasos contrastan con las fachadas amarillas.
Uno de los sitios imperdibles para visitar es el aún convento de San Antonio de Padua, construido por monjes franciscanos a mediados del siglo 16. El Conjunto Conventual de Nuestra Señora de Izamal fue construido sobre las ruinas de un adoratorio maya llamado Pap-Hol-Chac. Su nombre se debe a Zamná, {Rocío del Cielo}, personaje de la mitología maya de singular sabiduría, considerado como instructor y maestro de esa cultura.
Esta edificación es muestra del sincretismo y es conocida por dos motivos: sus casi ocho mil metros cuadrados de atrio cerrado o delimitado, que lo hace el atrio cerrado más grande de todo América y el segundo atrio cerrado más grande del mundo, superado por la plaza de San Pedro, en el Vaticano.
El templo está dedicado a la virgen de la Inmaculada Concepción, la cual trajeron de especialmente de Guatemala.
Justo frente a este convento se encuentra la pirámide Kinich Kakmó, la más explorada hasta el momento y su nombre en español es Guacamaya de fuego con cara de sol.
Visitar este pueblo mágico es motivo para probar la gastronomía yucateca: cochinita pibil, frijol con puerco, queso relleno, salbutes, panuchos, pipián de venado, papadzules y longaniza; para refrescarse agua de chaya y cómo digestivo de el xtabentun, balché, bebida de anís.
La ciudad más cercana a Izamal es Mérida, a cuyo aeropuerto llegan vuelos como el de Volaris, de Oaxaca a una hora y 15 minutos. De la capiral de Yucatán pueden abordarse los autobuses de las líneas Oriente y Centro, o conducir 68 kilómetros en automóvil por la Carretera Federal 180 y la Estatal 11 para disfrutar de este pueblo mágico.
