Pasar al contenido principal
x

Fin de año: Navidad, esperanza y adversidades

Foto(s): Cortesía
Redacción

La época demanda movimiento; la crisis por la pandemia que hoy vivimos puso de relieve lo estática que es la vida de muchos de nuestros congéneres, lo inamovibles que somos en el pensar y existir. Para algunos bastó con el mandato “quédate en casa” y que este se prolongara al paso de las semanas, para que su vida se tornara aburrida y sin sentido.


Recapitulemos


En las notas anteriores mencioné el daño que pueden hacer en lo social las personas con cierto tipo de carácter, principalmente cuando ocupan un lugar privilegiado en los medios de comunicación. Sin embargo, en nuestro entorno inmediato, dentro de la familia o los amigos, no falta quien posea dichas cualidades. ¿Qué hacer para que no nos atraigan a su mundo? La solución de algunas personas estará en poner distancia o evitar el menor contacto con ellos; pero tal actitud solo lleva a fracturar los lazos familiares, lo que genera otro mal silencioso.


Definición necesaria


El carácter es la expresión de la disposición psíquica de los individuos hacia el mundo exterior, la cual está determinada por el principio de placer-displacer. Pero la huida no siempre será posible ante las experiencias displacenteras, por lo que una parte de la personalidad psíquica se valdrá de otros recursos para atemperar dicha vivencia. En el caso de los individuos aludidos en primera instancia, la experiencia nos permite suponer que la crítica permanente, es una forma de descarga ante la frustración de que las cosas no sean como ellos consideran, además de las ganancias secundarias que de ello obtienen.


Carácter influenciable


Continuemos con otro carácter en el cual las palabras expresadas por estas personas encuentran tierra fértil y al parecer afectan de manera importante en su pensar y estado de ánimo. En la clínica psicoanalítica, eventualmente los pacientes manifiestan como la crítica expresada por otros hacia su actuar o forma de pensar afecta su toma de decisiones y vida. Por lo general adoptan dos posiciones (las más comunes): algunos, animadversión hacia ese tipo de personas, lo que las llevas a poner tierra de por medio; unos más asumen que son ellos o ellas quienes están mal, pues no contemplan que los otros pueden estar equivocados en sus opiniones.


Una peculiaridad general


Lo que caracteriza a ambas posturas, es que no advierten que, si lo dicho por los otros tiene tal poder en ellos, es porque su personalidad posee las cualidades precisas que se engarzan con ello, al estilo del dicho popular, se juntan el hambre y las ganas de comer.


Los rasgos de la personalidad se erigen en la amalgama de aquello que por la herencia evolutiva viene con el individuo y lo que se forja en el transcurso de la vida, principalmente en los primeros años, en la tierna infancia. Esto último es lo determinante en la disposición psíquica adquirida. Por la fuerza que ejerce la represión, dichos recuerdos quedan sepultados en la memoria. La vida cotidiana nos proporciona las circunstancias donde esos recuerdos encuentran oportunidad de emerger, lo que lleva al ser humano a repetir sus experiencias infantiles.


Continuará el lunes…


¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 7006/951 285 3921 y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.!


[email protected]

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.