La semana pasada se aprobó el dictamen que reforma la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, la cual te obligará a ti y a todos los usuarios de telefonía móvil (de cualquier compañía nacional) a registrar sus datos biométricos (tu huella dactilar, iris de tus ojos, facciones de tu rostro, tono de tu voz, tu firma), entre otros, si desea continuar utilizando el servicio. Esta información se asociarán a tu número celular, de tal manera que éste estaría anexado a una tabla con toda tu información recabada. Dicha tabla busca crear un Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, bajo el resguardo de el Instituto Federal de Telecomunicaciones.
Me viene a la memoria el año 2008; durante el gobierno del expresidente Felipe Calderón, existió un programa con objetivo similar llamado Registro Nacional de Usuarios de Telecomunicaciones (RENAUT), el cual fue calificado como fallido. En aquella ocasión yo nunca registré mi teléfono y sigo conservando el mismo número, nada pasó en ese entonces, la exigencia no incluía multas, a diferencia del presente, ya que en la actual reforma se prevén multas que van desde 20 hasta las 15,000 UMAs (dependiendo de la falta), además de la cancelación de la línea. Cualquier panorama es terrible, desde darte información tan confidencial a las compañías y al gobierno, las terribles multas y quedarnos sin número de celular, algo inconcebible en estos tiempos modernos (actualmente los datos que usas para desbloquear tus dispositivos permanecen en el dispositivo y no se comparten con terceros a menos que la ley lo solicite, lo cual acaba de ocurrir).
De acuerdo con esta reforma, aquellos con líneas preexistentes tendrán un plazo de dos años para acudir a dar su información y de seis meses para nuevas líneas. Con esto, México se convierte en el número 18 de países del mundo (Afganistán, Arabia Saudita, Baréin, Bangladesh, Benín, China, Nigeria, Omán, Pakistán, Perú, Arabia Saudita, Singapur, Tayikistán, Tanzania, Tailandia, Uganda, Emiratos Árabes Unidos y Venezuela, son lo otros), que exige los datos biométricos para usuarios de telefonía celular; sin embargo, algunos otros países (como Canadá desde 2018) exigen como requisito a sus residentes extranjeros el registro de los mismos datos, así que, a final de cuentas, el uso de dicha información es solamente otra medida de control para los ciudadanos, en unos lados registran a sus extranjeros, en otros, como México, se registra al pueblo en general.
En la actualidad, el uso de datos biométricos ha venido incrementando en nuestra vida cotidiana, ya que se consideran la mejor forma de identificación de las personas, por lo que su uso en sistemas de seguridad se ha venido implementado desde hace tiempo, la huella y detección de rostro para tu celular, computadora, tablet, son un ejemplo, solo que ahora dicha información será almacenada por las compañías de telefonía y compartidas con las instituciones gubernamentales, para, según ellos, aumentar la seguridad en la vida en línea, además de dificultar las actividades ilícitas que se realizan utilizando telefonía móvil, como si aquellos quienes se dedican a lo ilícito carecieran de la capacidad de crear sus propios canales de telecomunicaciones, con tecnología de vanguardia, sin tener la necesidad de utilizar ninguna de las redes comerciales, así que ese argumento es una pantalla para otros fines, quizá más mucho más tétricos.

