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Destierro y asesinato de León Trotsky

Foto(s): Cortesía
Redacción

Los inicios


El dirigente revolucionario ruso León Trotsky, nacido como Lev Davidovich Bronstein, nació en Ucrania, en el año 1877, en el hogar de una familia de agricultores.


Mientras cursaba sus estudios en Derecho en la Universidad de Odessa, comenzó a participar en la oposición contra el régimen zarista.


Debido a su actividad política fue detenido varias veces y desterrado a Siberia. Al lograr huir de aquel confinamiento, se unió al jefe de la oposición socialdemócrata, Vladímir Ilich Uliánov –Lenin– que estaba en Londres.


Enviado a Rusia para participar en la organización de la Revolución de 1905, Trotsky organizó el primer consejo revolucionario.


Al ser derrotado este intento inicial, fue deportado otra vez a Siberia de donde volvió a escapar. Tras recorrer muchos países, organizando a los militantes del movimiento revolucionario, viajó a Rusia en febrero de 1917: había estallado la Revolución y caía el régimen imperial zarista.


Poder y caída


Lenin fue un cuadro central en la cúspide del nuevo poder en Rusia y Trotsky fue el segundo de a bordo de la Revolución. Como primer comisario de Asuntos Exteriores, negoció la paz con los alemanes, que permitió a su país  retirarse de la Primera Guerra Mundial.


Fue el creador y organizador del Ejército Rojo y derrotó militarmente al grupo de contrarrevolucionarios y sus aliados occidentales.


Antes de morir en enero de 1924, el líder de la revolución, Lenin, lo ungió como su sucesor, pero las ambiciones, traición y desvíos ideológicos de Joseph Stalin, lo apartaron de la dirección del Partido, lo expulsaron de sus filas, lo desterraron del país en el año 1929 y persiguieron a muerte a toda su familia: su primera esposa murió en un campo de concentración en 1938; su hermana Olga fue fusilada en 1941, su hija Zinaida se suicidó en Berlín y su marido desapareció su hijo Serguéi murió en prisión en 1937 y su otro hijo varón, Lev Sedov, murió asesinado en 1938.


Destierro y muerte


El primer lugar del exilio fue la isla de Büyükada, Turquía, de donde Stalin logró que lo invitaran a irse; se instaló en Francia en 1933, de donde también fue expulsado; en la primavera de 1935, se instaló en Noruega, donde, por denuncias de comunistas y fascistas, el gobierno de ese país lo mantuvo en arresto domiciliario.


Ante esta situación, el maestro Diego Rivera le solicitó al Presidente de México, General Lázaro Cárdenas, le concediera asilo político a León Trotski, asilo que le fue autorizado a fines del año 1936. Trotsky, su esposa y un nieto, llegaron a Tampico el 9 de enero de 1937, donde fueron recibidos por la maestra Frida Kahlo y  acompañados hasta la ciudad de México a bordo del tren presidencial.


En nuestro país vivió la etapa más tranquila de su errático exilio, aunque antes de su cobarde asesinato, sufrió un atentado en mayo de 1940. La siniestra obsesión staliniana lo alcanzó el 20 de agosto de 1940, a través de un fanático quien lo asesinó con un golpe de piolet en la cabeza.


León Trotsky moriría al día siguiente; tenía 60 años de edad.

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