Dentro del maravilloso mundo de las letras, la poesía juega un rol trascendental como máxima forma de expresión sentimental y de los deseos del alma. Como género literario, la poesía ofrece una diversidad de posibilidades creativas, con los propios riesgos que conlleva toda creación, en especial tratándose del orden de lo poético, pues si bien a todos nos gusta la sutileza en el amor, en algunas ocasiones en demasía, puede llegar a ser empalagoso.
Durante estos días de claustro y encierro (ahora voluntario), tuve la oportunidad de aproximarme a las letras de la poeta Wislawa Syzmborska (te reto a pronunciarlo en voz alta) y debo decir que quedé encantado de conocerla. Ella nace en Polonia el 2 de julio de 1923, en medio de las tensiones originadas por el desenlace de la Primera Gran Guerra y atravesando su juventud durante la Segunda Guerra Mundial. Al concluir el conflicto armado, Wislawa estudia Sociología y Filología e incursiona en la vida literaria con poemas y críticas de arte en revistas especializadas de la época.
El comienzo de su carrera como poeta se formó bajo el canon imperante de la época (unas pautas de estilo del realismo socialista imperante de la época) y deja ver, por un lado, tanto el estremecimiento por los crímenes de la guerra reciente, como su identificación con los sufrimientos del pueblo polaco y su lucha por superarlos. Así que se trata de una mujer, en la vieja Europa del Este, escribiendo poemas en los que pone de manifiesto algunas de las características que identificarían a su obra en lo posterior, en particular el uso de la ironía para tratar las inquietudes y dilemas filosóficos que a ella le inquietaban; el amor es uno de ellos.
Durante el desmantelamiento del bloque soviético, Wislawa optó por abordar el suceso desde la reflexión y la ética, dejando de lado los debates concretos entre ideologías políticas. Su poesía le hizo reconocedora de numerosos premios nacionales e internacionales, hasta que, en 1996, le fue otorgado el galardón más prestigioso para un escritor: el Nobel de Literatura, “por una poesía con precisión e ironía que permite que el contexto histórico y biológico emerja entre líneas", se puede leer en el discurso de entrega.
Actualmente, con la ayuda de las nuevas tecnologías de comunicación, es posible conocer la obra de esta fascinante escritora polaca, cosa que hubiera sido imposible quizá en otras épocas en la historia de la humanidad, solo hace falta teclear su nombre en el buscador y obtendrá semblanzas, reseñas y traducciones de su obra al español (a menos que sepa polaco, entonces puede revisar la obra en el original, siempre mejor).
Wislawa Szymborska fallece un 1 de febrero de 2012, en Cracovia, ciudad en la que residió la mayor parte de su vida.
"La poesía de Szymborska le hizo reconocedora de numerosos premios nacionales e internacionales, hasta que, en 1996, le fue otorgado el galardón más prestigioso para un escritor: el Nobel de Literatura".
CONTACTO
