Martín Heidegger
El chisme
-A mí me gustaría entrar, dicen que siempre hay descuentos para las mujeres.
-¿No te da miedo, qué tal que venden licor adulterado o son una pandilla de secuestradores?
-No seas exagerada; si lo pones así claro que me da un poco de miedo, pero… también tengo mucha curiosidad
La nota
En punto de las 5:00 horas de la madrugada, el cuerpo de cuatro mujeres fue hallado frente al conocido bar de la calle Porfirio Díaz; las mujeres se encontraban inconscientes y disfrazadas como felinas, más precisamente, trajes enormes y aterciopelados que cubrían todo su cuerpo hasta llegar a la cabeza. Las autoridades declararon que no había delito alguno en amanecer inconsciente disfrazada de gata.
Luego de recuperar la consciencia dentro de la ambulancia, una de las mujeres dijo sentirse “genuinamente libre”. Las otras tres mujeres dijeron no recordar nada, pero señalaron sentir una irreconocible dicha después de recuperar la consciencia. A pesar de la situación, no fue posible contactar con los dueños o encargados del reconocido bar ubicado en céntrica calle de la ciudad, ya que, además, las cuatro féminas no hicieron declaraciones en contra del conocido establecimiento.
Los detalles
El ¡Meow!, es un bar abiertamente feminista, eso dicen las clientas, porque de los dueños se sabe muy poco, incluso si son hombres o mujeres; lo que sí es verdadero, es que los tragos son más caros para los hombres. A hombres, en el ¡Meow!, se refieren a cualquier ser con pene. En los baños abundan afiches y posters al estilo de Lautrec, con relación a ese hecho.
El ¡Meow! recuerda aquellas pistas de baile construidas en la época de la música disco: con una gigantesca bola de espejos sobrevolando justo en el centro de la pista, la cual revela bajo su resplandor una cuadrícula luminiscente, como un tablero de ajedrez psicodélico, que enciende sus casillas con un color distinto tras el peso de un paso de baile, de la pasión desatada, de los cuerpos apretados, de las madrugadas prolongadas y las preguntas por: ¿todavía tienes promos? Las luces nunca permiten la oscuridad total, pero sí un estado latente de sombras, perfectas para llevar las manos donde la luz no lo reprime.
La pista de baile nunca se abre antes de las 11 de la noche.
Testigo uno
-Se lo digo, joven, digo, porque yo a usted lo veo joven, pero se lo digo, no estaban disfrazadas… ¡ay, perdón!… digo, ¡Ya lo maché!, es el hipo, no vaya a creer que es otra cosa, ya ve que a esta hora… bueno, pero se lo digo, se lo vuelvo a decir, no eran disfraces, se lo digo de verdad; por ésta, eran de verdad, unas gatas enormes, como tigres, pero se tambaleaban, salían de donde siempre, del pinche ¡Meow!, que no vaya a ser usted mal pensado porque a mí nunca me han dejado entrar, que ni falta me hace; la mera verdad, la calle tiene mejores clientes, pero le digo, esa ropa no era un disfraz, salieron como gatas gigantes, después, por ésta, no sé qué me pasó.
Testigo dos
No, yo no le puedo ayudar, o sea yo vi tres botargas… no… no, eran cuatro, sí, cuatro botargas en el piso, ¿sabe usted qué es una botarga?, porque por ahí deberíamos comenzar, ¿no?, porque si usted es como la mayoría de sus compañeros va a ser imposible que los pueda ayudar… lo que sí le puedo decir es que parecía que tenían sangre en la cola, bueno… sangre… no sé, digamos que tenían rojo, bueno, no, porque si digo rojo van a creer que es sangre, mejor apúntele ahí que era morado, sí, un morado chillante en la colita, así está mejor, no vayan a pensar luego que yo tuve algo que ver o los familiares vengan a verme… pero más culpa tengo yo por seguir viviendo enfrente de ese antro… aunque, le digo algo, pero no lo apunte… hacen muy sabrosas sus margaritas.
Testigo tres
Sí, mire, nos hablaron al 066… quiero decir al 911, ya ve la costumbre, pero ya nos agringaron y pues ahora es 991 ¿no?, pues nos dijeron que había cuatro cuerpos tirados cerca del ¡Meow!, pero ya sabe, por estas fechas la gente se hace la muy chistosa, te hablan por cualquier cosa, y eso hay que dejárselo claro a la ciudadanía, las llamadas son para emergencias de verdad, por ejemplo: están las señoritas en la ambulancia, están bien, ya respondieron algunas preguntas, pero mire a toda esa gente, tenemos que acordonar la zona, movilizar más oficiales, ¿sabes cuánto cuesta mover a los oficiales cuando no es su hora de trabajo?, es una barbaridad, por eso le digo a la ciudadanía que valore el peligro, que no gaste las llamadas en tonterías, las señoritas ahorita no pueden escucharme, pero ya recuperadas y que me escuchen, las vamos a multar, porque no se vale, en estás fechas la gente no quiere trabajar, quiere estar con su familia comiendo pozole, pero ahí están las llamadas, friegue y friegue con que había unas tiradas y ya ve usted, con eso de las decapitaciones de los taxistas y que ya llegó el Cartel Tlaxiaco Nueva Generación, pues la ciudadanía está espantada, más bien, ya no saben ni de qué espantarse.
