La apreciación del arte es una actividad contemplativa. Estar frente a un trabajo artístico conlleva tomar una posición respecto a lo que uno observa; se trata pues de una interpretación (evidentemente subjetiva) del trabajo elaborado para ser con contemplado, ahí se origina el germen de la crítica de arte: la crítica es una interpretación, luego pues, se trata de un postulado netamente subjetivo, sin embargo existen algunos parámetros que podrían servir de guía al momento de observar un trabajo artístico y de dialogar con él. A continuación se presenta la primera de una serie de artículos relacionados con la crítica de arte, en especial de la obra gráfica.
En primera instancia hay que hacer mención que para realizar un trabajo de crítica de arte es necesario realizar un análisis y evaluación detallados de un trabajo artístico. Si bien dos personas experimentarán reacciones diferentes ante una obra de arte, al igual obtendrán de ella una interpretación que dependerá de su subjetividad, sin embargo hay algunas pautas básicas que se pueden seguir para lograr una crítica detallada y reflexiva. Para efectos de esta serie de artículos tomaremos como elementos básicos de una crítica de arte: la descripción, el análisis, la interpretación y el juicio.
Al momento de describir la obra es conveniente reunir información básica acerca de la pieza. Este es el tipo de cosas que encontrarás en la etiqueta de un museo o de una galería, o en la leyenda de un libro de arte. Saber el trasfondo de una pieza puede hacer una gran diferencia en la manera en que esta se interpreta y se comprende. Entre los datos importantes podemos destacar: título de la obra, nombre del artista, fecha de realización, lugar de realización, soporte de obra (por ejemplo, óleo en lienzo), el tamaño exacto de la obra (con marco y sin marco en su caso), entre otros datos que permitan que quien lea la crítica pueda tener un trasfondo de la pieza.
Es importante describir lo que ves, usando para eso términos neutrales. Evita usar términos como “hermosa”, “fea”, “buena” o “mala”. En este punto estás hablando de lo que ves, no juzgando. Describe lo que observas. La descripción debe incluir cosas como forma y escala de la obra, si se retratan figuras u objetos en vez de formas abstractas, describe qué es lo que está representado. Después es necesario hablar sobre los elementos de la obra. Es el momento de describir la obra más detalladamente. Habla acerca de la manera en que usa estos cinco elementos básicos del arte y del diseño: línea, color, espacio, luz y forma.
En primera instancia describe el uso de la línea, estas pueden ser literales o implícitas. Los tipos distintos de líneas pueden crear atmósferas o efectos distintos. Por ejemplo: Las líneas curvas pueden crear un efecto relajante, mientras que las líneas irregulares pueden parecer más ásperas o crear una sensación de energía. Las líneas toscas e imprecisas crean una sensación de movimiento y de libertad, mientras que las líneas sólidas y regulares dan la impresión de estar más cuidadosamente planeadas. Una línea de visión o de acción se puede sugerir por el orden de las figuras y de los objetos en la escena. Por ejemplo, un grupo de figuras que miran o apuntan a la misma dirección, puede crear una línea implícita que atraiga tus ojos a una dirección en particular a lo largo de la obra. La próxima ocasión se abundará sobre los demás elementos básicos de una crítica de arte.

