El templo de Santo Domingo de Guzmán fue el lugar elegido por Lorena y Miguel para celebrar su unión matrimonial y bendecirla ante Dios, teniendo como compañía a su amada familia y bellas amistades.
Después de la emotiva ceremonia religiosa, los asistentes llenaron de felicitaciones, abrazos y buenos deseos a los recién casados, quienes en primer lugar festejaron con la tradicional calenda de bodas.
Posteriormente, la celebración continuó con una bella y elegante recepción, donde se llevó a cabo el tradicional brindis, el corte del pastel y el primer baile de esposos de esta bella pareja, que no dejó de mirarse con amor y ternura.
¡Que sean inmensamente felices!
