"Santa María de Guadalupe, Mística Rosa, intercede por la Iglesia, protege al Soberano Pontífice, oye a todos los que te invocan en sus necesidades".
"¡Oh, purísima Virgen de Guadalupe! Llena mi corazón de amor y protege siempre a mi familia y libéranos de los obstáculos desafortunados de la vida".
"Virgen Santísima de Guadalupe, Madre de Dios, Señora y Madre nuestra. Venos aquí postrados ante tu santa imagen, que nos dejaste estampada en la tilma de Juan Diego, como prenda de amor, bondad y misericordia".
