En total, 46 residentes se encuentran en la Casa Hogar Municipal para Adultos Mayores de Oaxaca del DIF Municipal, de los cuales solo 15 son visitados por sus familiares, mientras que el resto tiene como única familia al personal y demás residentes de este lugar.
El residente que más tiempo lleva, tiene nueve años de vivir en este lugar que otorga techo, alimentación, abrigo, servicios médicos y psicológicos a los adultos mayores para que tengan una vida digna.
Carolina Concepción Lescas Morga, jefa de la Unidad de Atención a la Casa Hogar del Adulto Mayor, nos comparte que el más grande problema al que se enfrentan los residentes, es la depresión al sentirse abandonados por sus familiares, por lo que trabajan mucho en hacerlos sentir mejor a través de la ayuda psicológica y actividades de distracción.
Por el contrario, indica que la compañía de los otros adultos mayores ayuda a minimizar ese sentimiento de soledad; pero, durante las fechas decembrinas, la añoranza llega a su memoria, aquellos recuerdos que pasaron en familia, esa familia de la cual se encuentran alejados.
Por este motivo, la casa hogar organiza desde el 16 de diciembre las tradicionales posadas, para culminarlas con una cena el 24 de diciembre, que se lleva a cabo de 5 a 7 de la noche.
Para hoy, fin de año, la directora cocinará con mucho cariño una deliciosa cochinita y ensalada de manzana para que los adultos mayores disfruten de este día tan especial, en el cual también realizarán un brindis y un pequeño baile de acuerdo a sus posibilidades; todo esto con la intención de subir su ánimo.
Cuestión de tiempo
Envejecer es ley de vida, y vivir cada bello momento con nuestros seres queridos es lo que enriquece nuestra vida; más enriquecedor es poder compartir esa alegría con alguien más; por este motivo, Lescas Morga invita a que puedan visitar esta casa hogar y dediquen el mayor tesoro que tenemos, el tiempo, pues es lo más enriquecedor que se puede dar a los residentes, quienes disfrutan mucho de poder contar sus historias a los niños y jóvenes, quienes acuden a visitarlos.
" Yo los invito a que vengan a la casa hogar, muchos tienen mala imagen del lugar, no será de la más alta calidad, pero les ofrecemos a los residentes un lugar digno; ¡vengan, platiquen con ellos, adopten un abuelito! no es necesario que traigan nada, pues lo que ellos quieren es compañía", comparte la directora.
Sesenta personas trabajan en los turnos de mañana, tarde y noche para que este lugar funcione; seis trabajadores sociales brindan apoyo y muchos visitantes acuden para dar un poco de alegría y compañía a aquellos que pueden compartirnos grandes y valiosas historias a través de sus años.
"Aprovechemos el tiempo con nuestros padres, muchas veces no vemos la importancia que tienen y pensamos que siempre van a estar ahí pero no es así, aprovechemos para abrazarlos, quererlos y consentirlos", finaliza nuestra entrevistada.
