VENTANILLA, SANTA MARÍA TONAMECA.- Los cocodrilos son de sangre fría, su máxima temperatura corporal es de 40 grados, por lo que buscan aguas de temperartura regular para vivir; sin embargo, los efectos del cambio climático, la invasión de los espacios donde habitan y la falta de alimento los obliga a que emigren a lugares poblados por seres humanos o zonas de diversión, como las playas, afirma el presidente de la sociedad cooperativa Lagarto Real, Víctor Manuel Reyes Escamilla.
Experto en el manejo sustentable de la población de cocodrilos en la laguna de este lugar, afirma que si el agua aumenta su temperatura, como sucede con el estero por la falta de apertura de la bocabarra, los cocodrilos tienden a buscar otros lugares para sobrevivir. “Aquí hemos alcanzamos los 38 y hasta los 41 grados, lo que nunca había sucedido”.
“En la zona desde hace como cinco años se han registrado, cada vez con mayor frecuencia, ataques de cocodrilos a humanos, pero esto se debe que la laguna cerrada, sin la apertura de su conexión con el mar, aumenta su temperatura; además los fenómenos provocados por el calentamiento global han rellenado las lagunas; entonces los animales buscan un mejor sitio para vivir”.
Añade que el otro factor son los humanos. “La población está aumentando demasiado, la urbanización está fuera de control e invadimos los lugares donde viven, entonces a los reptiles no les queda más que huir para subsistir. “En los últimos años se han encontrado cocodrilos en el mar, como en Huatulco, y se considera que en poco tiempo se conviertan en residentes de los mares; por otra parte, no es recomendable mudar de lugar a los cocodrilos porque no se conoce su respuetas ni comportamiento que asumirán”.
Subraya que los cocodrilos son animales que evitan el contacto con los humanos, no socializan incluso con otras especies, y sólo atacan cuando se ven en peligro. “Ellos atacan cuando se invade su espacio o no tienen qué comer, por eso sus ataques son siempre dentro del agua, en su ecosistema”.
“Los humanos tenemos culpa, pero las autoridades cargan con la mayor parte de esta culpa, por ejemplo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) nunca ha hecho una delimitación en donde viven estos animales para reservar las zonas y preservar los espacios”.
En Ventanilla habitan el cocodrilo acutus o americano que ocupa el tercer lugar entre los más grandes del mundo.
COCODRILOS EN LIBERTAD
El cooperativista Gaudencia Escamilla informa que uno de los propósitos al crear esta cooperativa es mantener a los cocodrilos en su medio natural, no enjaularlos, no trasladarlos a otro lugar, ni encerrarlos, sino reconstruir sus econsistemas para que puedan seguir viviendo aquí.
“Como humanos no intervenimos para reproducirlos o alterar su forma de vida, ya que podemos alterar su población, la cantidad que habita en la laguna; les compramos alimentos, pescado o pollo, para que puedan subsistir, pero la colocamos en sitios estratégicos”.
En un recorrido por la laguna, agrega que tampoco se permite pescar con redes o trasmallos porque eso agota la cantidad de peces que viven en la laguna y sirven de alimento de los reptiles. “Si los cocodrilos tienen que comer, no van a salir a buscar alimento o cazar fuera de la laguna”.
-¿Y nunca han atacado aquí a nadie?
-No, no hemos tenido este problema; ellos atacan si uno se mete al agua, que es su espacio; o en tierra, pero sí en caso de que se invadan los lugares donde anidan o se asolean. De hecho sus nidos son trampas de caza para las hembras. De hecho, científicamente está demostrado que los humanos no somos dieta para los cocodrilos, sí atacan y los matan, pero no para usarlos como alimento.
-¿Cuántos cocodrilos hay en este lugar?
-Hace dos años censamos 163 ejemplares, pero desconocemos cuántos hay, porque se mudan de una laguna a otra y emigran por mar, por eso es común encontrarlos en el océano. En 24 horas pueden moverse hasta 60 kilómetros en mar.
-¿Qué especie de cocodrilo habita aquí?
-En México hay tres especies, pero aquí habitan el cocodrilo acutus o americano que ocupa el tercer lugar entre los más grandes del mundo; el primero es el australiano y, segundo, el caimán negro del Amazonas.
-¿Cuánto llegan a medir?
- De 5.50 a 5.80 metros, pero aquí el más grande que tenemos tiene 4.11 metros.
-¿Y cómo garantizan que los turistas no invadan los espacios de los cocodrilos?
-Bueno, nosotros controlamos desde la entrada al área y la laguna. Todo está en permanente supervisión.
RIQUEZA BIOLÓGICA
Reyes Escamilla manifiesta que en la laguna habita además una importante cantidad de aves, como garzas, patos, aves migratorias y pelícanos; además de mamíferos como tejones, mapaches. “Más o menos tenemos una cantidad de 72 especies en este polígono lagunar”.
Además hay tortugas, boas, iguanas, entre otras especies.
Comenta que los cocodrilos son seres prehistóricos, descienden de los dinosaurios, y se considera que llegan a vivir de 130 a 150 años como máximo.
Los cooperativistas advierten sobre la necesidad de respetar el hábitat de los cocodrilos.
“En la temporada de reproducción, noviembre y diciembre, tienen formas diferentes para manifestar su deseo de aparearse, los machos vibran las espaldas como si el agua hirviera y las hembras levantan las fauces y hacen especies de gárgaras”.
Dice que después del apareamiento las hembras van a poner sus huevos a la tierra a una altura de cuatro a seis metros del nivel del agua; las cantidades son variables ya que las hembras ponen de 25 hasta 60 huevos como máximo; la incubación puede durar de 75 hasta 90 días debido al cambio de temperatura y es esa temperatura y sus variantes la que determina el sexo. En temperaturas de 34 a 39 grados logran entre el 60 al 70 por ciento de machos y menores a 34 el mismo porcentaje, pero de hembras.
Señala que el 95 al ciento por ciento de los huevos eclosionan pero por naturaleza de cada 100 crías de cocodrilo que se interna en la laguna se garantiza la sobrevivencia de 1 a 3, porque existe el canibalismo entre ellos, los más grandes se comen a los más pequeños para autoregular su población.
"Por eso no hay mucho avance en la población de los cocodrilos porque ellos se atacan, se matan y comen entre ellos mismos para mantener una población estable, es parte de la ley de la vida y la sobrevivencia de estos animales”:
Gaudencia Escamilla. cooperativista
UBICACIÓN
La localidad de Ventanilla está situada en el municipio de Santa María Tonameca, a una altitud de 50 metros sobre el nivel del mar.
EL NOMBRE
La Ventanilla debe su nombre a una roca en forma de ventana y el asentamiento humano en el lugar se fundó en 1969 por el señor Faustino Escamilla.
LA EXTENSIÓN
La laguna, entre manglar y espejos de agua, comprende 90 hectáreas en Ventanilla.
