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Tia "Migue", un refugio y esperanza para perros callejeros

Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

ViILLA DE ZAACHILA, BARRIO SOLEDAD.- Sola, abandonada, en la miseria, doña Miguelina García Méndez encontró en los perros el amor y la compañía que todo ser humano necesita. Pero no cualquiera, sino en los desamparados. Los de la calle. Los criollos, -como los denomina-, que con hambre eterna, cuerpos famélicos, cargados de pulgas y heridos a consecuencia de la sarna, la rodean como chiquillos en espera de un mendrugo, con ojos de ansia.


Doña Migue, -como es conocida en el municipio-, recuerda que el primer perro callejero que tuvo en su regazo lleva por nombre Nina y cumplió 17 años. “Ya no se levanta, nada más come y se queda acostadita; ella tuvo ocho perritos y, como nadie los quiso, me quedé con ellos”.


En un terreno de tierra negra o mejor dicho, lodo, donde el único lugar habitable es un cuarto de lámina galvanizada y una galera del mismo material que sirve de cocina, la mujer, de 52 años de edad, manifiesta que ahí sintió pena por los perros en estado de abandono. “Me dio lástima ver cómo les pegaban en la plaza, la forma en que los corrían”.


“En la colonia Bidó iban a dejar perritos en la barranca, los recogí; llegué a tener 32 perros ahí, pero el terreno estaba litigio y comencé a enfermar de cáncer; entonces me cambiaron por donde está el jardín de niños y nuevamente comencé a recoger perros y llegué a tener 52, pero el comité de padres de familia envenenó a los animalitos, cuando me estaba recuperando de mi enfermedad”.


Sin poder contener el llanto, sostiene que le dio mucha tristeza ver a sus perros muertos. “Un día que amaneció 32 perros estaban tirados y lo que más me dolió es que tiraron el veneno por dentro de la barda, porque los perros estaban encerrados para no hacer daño. ¡Cómo puede haber tanta gente mala!”.


“SE VAN A IR CONMIGO”


Ataviada con un vestido color esmeralda y un mandil de tela con cuadros pequeños negros y blancos, señala que entonces su madrina, Yolanda Sámano, le prestó un terreno para llevar a sus perros. “El presidente municipal, Raciel Vale López, me hizo un cuarto de lámina galvanizada para que viviera aquí, también me dio un triciclo para acarrear el desperdicio, me da dinero para pagar los mototaxis, me regala ropa, incluso me dio un terreno para cambiarme,”.


Con el pesar en la mirada, afirma que la verdad le da mucha tristeza la situación de los perros. “Vean ustedes las condiciones en las que se encuentran, en el lodo, sin comer, porque únicamente les doy lo que recojo en el mercado. Trato de darles de comer diario pero cuando no hay venta nada más me traigo dos o tres botes de desperdicio que me regalan, pero no alcanza para los cien perros que tengo”.


-¿Cuántos botes necesita para que coman todos?


-Muchos, como diez, pero a veces nada más saco cuatro. A veces veo que quedan con hambre y es cuando les habló y les dijo que algún día Dios los va a escuchar y los va a apoyar bien, porque yo también ya no puedo cargar pues por el cáncer me quitaron un riñón.


Mientras los perros juguetean y ladran a su alrededor, asevera que cuando se vaya de este mundo, ellos se irán con ella. “Porque nadie les va a tener paciencia, nadie los va a cuidar, por eso los van a dormir porque es una lástima que la gente maltrate hasta a sus propias mascotas o las abandone”.


-¿Alguna vez la han llamado loca por tener tantos perros?


-Sí, varias veces. Una vez una señora dijo que yo los vendía para las carnitas, pero vean el estado de los animalitos. La verdad es que yo los quiero mucho.


SIN FAMILIA


De cabello cano, tez morena en la que sobresale una nariz aguileña, rememora que hace más de quince años su única hija se fue a Tijuana. “De ahí no supe más de ella”.


Dice que durante 25 años vivió con una persona que hace unos días decidió también abandonarla. “Le dí su libertad porque no es justo que él esté aquí con mis perros, ya no estaba a gusto, y yo quiero muchísimo a mis animalitos”.


-¿Qué le dijeron: o mi amor o los perros y prefirió a los perros?


-Sí.


-¿Por qué?


-Son muy agradecidos. Cuando les digo que hubo poco desperdicio se dividen y comen poco.


Expresa que hace como quince días comenzaron a morir algunos de los perros por las condiciones insalubres en las que se encuentran y la falta de comida. “Yo les dije que lo sentía pero no podía hacer más por ellos, que iba a hacer lo que pudiera, pero ahí van. Los quiero mucho y hasta el día que yo muera van a vivir conmigo”.


-¿Son como sus hijos?


-Sí, son como mis hijos porque me obedecen, cuando ven que me pongo triste ellos también se ponen mal.


-¿Qué la pone triste a usted?


-No encontrar comida para ellos, eso me deprime a veces.


Tía Migue subraya que por defender a sus amigos, un día su vecino Artemio Martínez Juárez la amenazó con una pistola. “Bien feo que le pegó a mi perro, lo revolcó, y por salir a defenderlo, que me saca la pistola el señor. Le dije: ¿por qué no dispara de una vez? Yo me sentí muy mal porque me pregunté qué delito cometía al tener estos animalitos, pero no me importa porque voy a seguir cuidándolos”.


Dice que si la gente la apoya va a seguir recogiendo perros de la calle. “En el mercado todavía hay cuatro por ahí y los voy a traer para que vivan conmigo, porque están en muy malas condiciones. Vi a una perrita que está creando y está muy mal, entonces tuve que quitarles un poquito de comida a éstos y dejarle a ella. Ya le dije que vengo al mediodía y quiero que esté por aquí para darle agua”.


-¿Cuándo se muere uno qué hace?


-Lo entierro, pero me duele mucho el alma. Lloró mucho porque yo los curo, trato de que coman, les curo sus heridas, hago todo lo posible porque estén bien, pero a veces todo es vano y se mueren. Cinco grandes murieron hace poco.


-¿Quién es el consentido?


-Todos, a todos quiero por igual. El soldado tiene su historia, me lo llevó un muchacho que era soldado, desgraciadamente a los ocho días mataron al joven, por eso hasta la fecha le digo soldado. Es el más bravo y se aparta de los demás. Soldado se suena a todos y feo.


EL PERROTÓN


Con el propósito de ayudar a Tía Migue y sus protegidos el 3 de septiembre se llevará a cabo en el municipio de Zaachila el Segundo perrotón, con un desfile de mascotas por las principales calles de la municipalidad.


¿QUÉ PUEDES DONAR?


- Alimento.


- Comedores.


- Jabones.


- Medicamentos para curar la sarna, desparasitantes y vacunas.


- Cloro y jabón en polvo.


- Malla ciclónica.


- Postes de cemento.


APOYO A LA CAUSA


En apoyo a Tía Migue confirmaron su participación en el perrotón:


- La banda de rock Mad Dog Rock.


- La banda Three Family.


- Asociación Milagros Caninos.


- Garras y Patas Adopciones Oaxaca.


- Municipio de la Villa de Zaachila.

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