La endeble formación ética que se da en las aulas origina carencia de valores, la pérdida de respeto por los símbolos patrios y más aún por los derechos de las personas, reconocieron maestros de secundaria de educación pública.
Aunque por tradición se creé que la materia de Formación Cívica y Ética– que fue disminuida en tiempo casi hasta su desaparición de los planes de estudio durante el gobierno de Vicente Fox - se limita a enseñar valores como el respeto y la unidad. Profesores de educación básica indicaron que es ahí donde se sientan las bases para ser un mejor ciudadano.
El Civismo es una materia casi ausente de la primaria, a partir del tercer grado los niños le dedican apenas una hora a la semana, mientras que en educación secundaría esta materia ahora denominada Formación Cívica y Ética se enseña durante el segundo y tercer grado, seis horas a la semana.
“No todo es decir como se saluda a la bandera nacional, por el contrario también se habla del respeto, la tolerancia, la responsabilidad y la honradez , valores que forman a buenos ciudadanos”, indicó Carlos Santiago Martínez, docente asignado a esa materia en educación secundaria.
Explicó que actualmente la situación es más compleja a la hora de enseñar, debido a que en los medios de comunicación circula mucha información sobre el mal desempeño de los gobernantes, que termina por desencantar a los alumnos.
“Formamos alumnos críticos – o al menos esa es nuestra intención- pero ya hay muchas trabas, hay que seguir un plan de estudios a nivel nacional que delimita las funciones en el aula, eso es parte de la reforma educativa y está planteado en el nuevo Modelo Educativo”, indicó.
Para la profesora jubilada Lucina Santos, el nivel de corrupción que se vive en el país obliga cada vez más a los maestros a contribuir a la formación de ciudadanos consientes. “Así, en lugar de pensar en como obligar a nuestros ciudadanos a votar y a ejercer sus derechos, podríamos enseñarles la importancia de votar y de ejercer sus derechos”, enfatizó.
¿Qué dice la SEP?
En 2014 la Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció como parte de la estrategia para fortalecer la formación ciudadana desde la infancia, aumentar las horas de enseñanza de las materias de Cívica y Ética en los planteles de educación básica.
Actualmente la materia de Formación Cívica y Ética, podría atravesar una nueva etapa, pues es considerada como pieza clave en el Modelo Educativo 2016 propuesto por el secretario de educación, Aurelio Nuño Mayer.
En la propuesta – que se analizó en diversos foros de consulta, cuyos resultados apenas serán presentados- el Civismo se plantea como un espacio curricular formativo que propicia en los estudiantes la reflexión, el análisis, el diálogo y la discusión en torno a principios y valores que contribuyen en los alumnos a conformar una perspectiva ética y ciudadana propia, en su actuar consigo mismo y con los demás.
Esta asignatura fomenta en los alumnos la recuperación de experiencias personales y sociales como recurso para desarrollar el aprendizaje, el juicio crítico y la toma de decisiones asertivas. Todo ello con la intención de que gradualmente los estudiantes aprendan a reconocerse como personas que tienen dignidad y derechos, y son capaces de interesarse en asuntos públicos.
“En esta materia confluyen saberes, fundamentos y métodos provenientes de varias disciplinas: la filosofía —particularmente, la ética—, el derecho, la antropología, la ciencia política, la sociología y la psicología, con la finalidad de favorecer en los alumnos conocimientos, habilidades y actitudes que les permitan asumir posturas y compromisos éticos ante situaciones de la vida cotidiana, tomando en cuenta los derechos humanos y la cultura política democrática como marcos de referencia en su actuar”, se detalla en el documento que se puede consultar en la página de Internet de la SEP.
El Modelo Educativo precisa que los propósitos de esta nueva forma de enseñanza son: Fortalecer la identidad de los alumnos, expresar sus sentimientos y emociones, fomentar su cuidado personal para construir su proyecto de vida, respetar y dar un trato igualitario a las personas para propiciar una convivencia armónica en la escuela, la familia y la comunidad.
También promueve la aplicación justa de las leyes para fortalecer el Estado de Derecho, rechazar la discriminación y tener como referentes las normas, las reglas, las leyes, los derechos humanos y la democracia y que la ciudadanía ejerza sus derechos de manera responsable, informada, crítica, participativa y comprometida, para influir en las decisiones de su entorno social.
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El nuevo modelo
El 20 de julio pasado, la Secretaría de Educación Pública (SEP) presentó su propuesta pedagógica, que, dice, "constituye una transformación profunda del modelo educativo".
La propuesta se recoge en tres documentos: Carta sobre los fines de la educación en el siglo XXI, Modelo educativo 2016 y la Propuesta curricular para la educación obligatoria 2016.
La autoridad articula su modelo alrededor de cinco ejes dentro de los cuales destaca la referencia reiterada a la necesidad de poner la escuela al centro, de forma que se permita mayor flexibilidad para la aplicación del nuevo planteamiento curricular, se compacten sus contenidos y se busque desarrollar conocimientos, habilidades y competencias vitales para el mundo en el que vivimos.
Marco Antonio Fernández Martínez, columnista de Animal Político y México Evalúa considera que a la luz de esta literatura, la propuesta mexicana pareciera estar en términos generales en sintonía con las discusiones globales del aprendizaje. Sin embargo, un análisis más detallado de la propuesta genera múltiples dudas no sólo sobre el qué debe brindar el sistema educativo mexicano a sus estudiantes, sino principalmente sobre el cómo aterrizar dicha propuesta.
Explica que antes de aplicar el Modelo Educativo el país debe de resolver los problemas de acceso a oportunidades educativas para todos los niños y jóvenes en edad escolar, aspecto particularmente más visible en educación media superior; atender problemas serios de inequidad, y brindar una educación de calidad.
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Recalca, que para hacer posible una propuesta de este calado, son imprescindibles los maestros, cuya formación y desarrollo profesional son elementos clave para lograr las nuevas prácticas de enseñanza y aprendizaje.
Los autores enfatizan la necesidad de que este proceso sea inclusivo y promueva la equidad, propósitos todos que implican una nueva gobernanza del aparato educativo.
Destaca el énfasis de la propuesta en lograr que los alumnos desarrollen sucuriosidad intelectual, de forma que puedan aprender a aprender bajo una óptica de pensamiento crítico.
“En la búsqueda de proveer aprendizajes necesarios para el siglo XXI, México tiene que resolver pendientes básicos de la educación del siglo XX. No solamente el país aún no garantiza cobertura universal en secundaria, pese a que es obligatoria desde 1992, y mucho menos en media superior, sino que un número muy importante de niños y jóvenes terminan con retraso importante sus estudios de primaria y secundaria con consecuencias graves para su aprendizaje”, señala en una publicación de ese medio de Internet.
Formación Cívica y Ética en la historia
1959 y hasta 1964
Durante el periodo de Jaime Torres Bodet como secretario de Educación Pública, los maestros de primaria ocupaban la materia de Civismo -antes Conocimiento de las leyes- para fomentar la disciplina escolar. Como no había libros de texto dedicados especialmente a esa asignatura se auxiliaban de manuales de buenas costumbres.
1970 – 1976
Durante la presidencia de Luis Echeverría Álvarez y tras la reforma educativa que propuso, esa materia desapareció y dio paso a la creación de Matemáticas, Español, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.
1993
El gobierno de Carlos Salinas de Gortari reintegró la asignatura de Civismo en las primarias e incorporó la enseñanza de temas como los Derechos Humanos.
2006
El gobierno de Vicente Fox Quezada aprobó una reforma al nivel de educación Secundaria, donde se redujo tiempo de enseñanza en la materia de Civismo.
2014
La SEP aumentó las horas de enseñanza de las materias de Cívica y Ética en los planteles de educación básica.
2016
Modelo Educativo plantea reforzamiento de la materia de Formación Cívica y Ética.
