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Zaachila: el baratillo que se extingue

Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

VILLA DE ZAACHILA, Oaxaca.- El baratillo de este municipio, que en algún tiempo llegó a ser el más importante de la región de los Valles Centrales, va expirando poco a poco por la falta de apoyo de las autoridades municipales, la división entre los comerciantes y las pocas ventas que se realizan.


Doña Paulina Vásquez señala que hace seis años, los comerciantes del baratillo se dividieron y entonces comenzaron los problemas. “En realidad, desde hace tres administraciones municipales el baratillo no tiene apoyo; hasta ahorita no conocemos quién es el regidor de mercados”.


"A la buena de Dios"




Doña Paulina Vásquez aseveró que no reciben apoyo de las autoridades municipales.

“Muchos comerciantes de otros pueblos quieren venir aquí, pero no hay organización, no hay apoyo, aquí estamos a la buena de Dios, cada quien se rasca como puede; cada presidente tiene sus ideas y nadie pregunta al pueblo qué es lo que quiere, ya sacaron a los taxistas del centro, igual que a los vendedores del mercado, ubicaron aquí el baratillo donde muy pocos vienen; en fin, que cada quien hace y deshace”.


Mientras ofrece dos marranos que descansan plácidamente en la tierra suelta, recuerda que Raciel Vale López, cuando fungió como presidente municipal, mandó el baratillo al cerro y como estaba en descampado, se registraron muchos asaltos y había inseguridad.


“Pedimos que nos cambiaran y Vale López nos dijo que donde quisiéramos, que si queríamos podíamos estar aquí, si no las puertas estaban abiertas, esa fue su contestación; y miren cómo estamos aquí sin organización, sin promoción, sin nada; yo creo que esto ya no se rescata, porque la nueva presidenta municipal, Maricela Martínez Coronel, trae la misma política de Vale López".


Añade que por desgracia, los que venden son los que están pagando el pato, “porque nosotros tenemos que salir a vender para pagar el pan; en cambio, ellos tienen el sueldo asegurado”.


“Todo está caro”




Don Artemio Juárez comentó que la agricultura y la venta de animales ha caído mucho en este municipio de los Valles Centrales.

El señor Artemio Juárez recuerda cuando el baratillo de Zaachila era uno de los mercados de ganado más importantes de los Valles Centrales, “pero ahora veo que no, no está funcionando”.


Mientras ofrece un caballo bayo a 13 mil pesos, expresa que falta difusión y apoyos para que el baratillo se mantenga. “La ilusión es que esto sobreviva”.


-¿Y se venden buenos animales?


-Sí entran buenos animales, nada más que son muy caros, aunque en este tiempo nada es barato.


Expresa que los animales son una inversión; por ejemplo, su caballo tiene tres años en los fue necesario alimentarlo, cuidarlo, ponerle sus vacunas y entrenándolo para que pueda estar bien, “por eso vale lo que pido”.


“Lo más duro es que a los campesinos nos está pegando la economía, no hay siembra y el poco maíz que se logra lo pagan a 22 pesos el almud y qué podemos hacer, el tractor está cobrando mil 200 pesos, ya es muy caro cultivar y no hay ganancia; lo que nos ayudaba era la cría de animales, pero ahora ni eso sale”.


Tristes recuerdos




El señor Alberto Calvo Vásquez manifestó que el baratillo ha cambiado mucho de sede.

Por su parte, don Alberto Calvo Vásquez evoca que su abuelo lo llevaba al baratillo cuando era niño, pero no se ubicaba en este lugar, sino en el barrio de San Sebastián. “Era un atrio grande y todo se llenaba, recuerdo que ahí había un higo muy grande que daba buena sombra; después se cambió al barrio de San Jacinto donde dilató muchos años también; más tarde lo cambiaron a donde se ubica actualmente el mercadito de leña y luego lo pasaron atrás de donde se ubica ahora; después un presidente lo mandó hasta la parte alta y así se comenzó a descomponer porque la gente ya no iba”.


Dice que la ventaja que tiene este baratillo es que no hay intermediarios, “sino puro propio, porque el regatón se lleva la ganancia”.


Coincide en que el maíz es muy barato, a 24 pesos el almud y, a veces, más barato. “El maíz está jodido pa’ juntarlo y pa´ que se vea, también se le invierte mucho; pero si se cría un chivo, cerdo o borrego, se compensa uno un poquito”.


-¿Y vienen de otros municipios?


-Sí, si puro de otros lados hay, de Roaló, La Trinidad Zaachila, Zimatlán de Álvarez, San Raymundo Jalpan, Miahuatlán, entre otros pueblos.


Quieren que el baratillo crezca


El presidente del comité del baratillo, Estanislao Martínez Verano, advierte que acaba de tomar posesión del cargo y es su primer día al frente del mercado de ganado. “Este baratillo tiene muchos años que se lleva a cabo cada semana, aunque se ha cambiado varias veces de lugar por disposición de las autoridades”.


Manifiesta que su propósito es tratar de que el baratillo crezca, “que la gente venga a vender su ganado: caballos, burros, chivos, gallinas, patos, marranos, porque la idea es que se venda mucho más”.


-¿Qué animales se venden?


-Chivos, borregos, burros, caballos, toros y los marranos, pero invitamos a los que tengan guajolotes, pollos, patos, conejos, etcétera.


Evitan el abigeato


-¿Existe vigilancia sanitaria de los animales?


-No, nosotros sólo favorecemos la compra-venta de los animales; ya si los propietarios los llevan al rastro, a la matanza o lo sacrifican en sus domicilios, tienen que acudir a las autoridades de salud para obtener el permiso respectivo.


-¿Cuántos animales comercializan?


-Unos 200; ahorita están bajas las ventas por la Semana Santa, pero viene bastante gente al baratillo; pero de animales grandes que son los que facturamos, de la ventas de borregos, chivos y marranos, no tenemos una contabilización.


Martínez Verano comenta que facturan las compras a fin de evitar el abigeato, “para que los compradores no tengan problemas durante el traslado de los animales, que no se los quiten o tengan problemas con la policía”.

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