Apenas un día después del incremento de la tarifa del pasaje, las protestas, que amenazaban con ser intensas, se diluyeron en la ciudad de Oaxaca. Ayer, las diversas organizaciones sociales, civiles y estudiantiles ni siquiera amagaron con marchar o bloquear alguna vialidad.
El lunes, integrantes del Frente de Estudiantes, Catedráticos y Administrativos de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (FECAUABJO) tomaron vialidades en la capital oaxaqueña.
Mientras que la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y organizaciones sociales convocaron a la ciudadanía oaxaqueña a la desobediencia civil y a no pagar los 8 pesos de la nueva tarifa de transporte público urbano.
Ayer, no hubo un sólo movimiento de protestas y los ciudadanos, algunos todavía desconcertados por el alza de la tarifa del pasaje del transporte urbano, desembolsaron un peso más por el servicio.
El Frente Estudiantil Popular (FEP) y la Convención Estudiantil Popular (CEP) llamaron a la sociedad oaxaqueña a manifestarse en contra del incremento del pasaje, sin embargo, su respuesta fue débil.
Denunciaron que grupos porriles fueron comprados por parte de concesionarios del transporte público con el afán de garantizar la seguridad de los autobuses y evitar cualquier tipo de protesta.
Sólo a través de redes sociales se percibía el descontento, pero no salió de lo virtual.
Realizan revisiones
Elementos de la Secretaría de Movilidad realizaron operativos con el objetivo de revisar el transporte urbano en el que al menos dos unidades fueron remitidas al corralón, ya que los conductores no contaban con la licencia de conducir.
Además, la dependencia instaló módulos y personal en diferentes sitios de la capital para recabar la opinión de personas al transporte urbano.
