La calidad de los uniformes que el gobierno de Oaxaca entrega como parte del programa “Vamos juntos a la escuela”, estarán bajo la lupa de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
A través de la firma de un acuerdo interinstitucional entre la Profeco y la Secretaría de Desarrollo Social y Humano de Oaxaca (Sedesho) para la protección de la población beneficiaria en la dotación de uniformes escolares 2019, la dependencia federal podría incluso sancionar a las empresas proveedoras que incumplan con las normas de calidad, en específico la 04 de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (Secofi).
La iniciativa parte del exhorto realizado desde el Congreso del Estado por parte de la diputada Magaly Domínguez, quien indicó que este programa, sin un debido control y vigilancia, podría ser puerta a la corrupción al destinar grandes cantidades de dinero a la compra de prendas de mala calidad.
Al término de la firma del acuerdo, la delegada de la Profeco, Lourdes Santiago Cruz, expuso que como parte del acuerdo interinstitucional van a vigilar que fabricantes y comercializadores cumplan con la ley federal de protección al consumidor.
De la misma manera, vigilarán que se respeten los precios establecidos en los contratos con el Gobierno del Estado, la calidad, mecanismos de distribución y que la compra esté garantizada, es decir, que entreguen al consumidor final notas de venta para la realización de cambios, aclaraciones o reclamos.
En caso de incumplimiento y a petición de parte, la Profeco tendría la facultad para realizar visitas de verificación y en su caso radicar quejas. Al tratarse de sanciones económicas -indicó- éstas se fijarán conforme a la conducta dolosa que se logre acreditar y va desde los 300 pesos hasta los 25 mil.
“La vigilancia permite que pueda estarse mejorando la entrega de este producto y, sobre todo, que se garantice una mejor operación del programa para quienes lo tienen porque finalmente es un programa con estricto fin social que va de acuerdo a la directriz nacional para corregirse las inequidades e injusticias sociales, por lo tanto, estamos vigilando este programa”, expuso.
Santiago Cruz resaltó que las verificaciones se realizarán a solicitud de parte y no en una acción dirigida a todo el gremio de fabricantes o comercializadores. Los aspectos a vigilar son que haya un correcto comportamiento comercial, que se respeten los derechos del consumidor, que se expidan notas de venta con requisitos fiscales, compras protegidas, precios exhibidos y que los costos establecidos entre el proveedor y el consumidor, que en este caso es la Sedesoh, no registren alzas a las ya acordadas.
