Oaxaca.-De un promedio de 500 reses para consumo humano que ingresan semanalmente a la región de los Valles Centrales procedentes de Veracruz, Puebla y Querétaro, al menos 300 son ejemplares de desecho y enfermos, ante la complacencia de autoridades de sanidad animal, reveló Anselmo Diego Vásquez, productor e introductor de ganado vacuno vacuno para sacrificio.
El también ex presidente de la Unión de Productores e Introductores de Ganado Vacuno, dijo que los comercializadores de reses de desecho han hallado en Oaxaca un mercado seguro y cautivo para venta de sus ejemplares, porque aquí no existen rastros tipo TIF, es decir, centros de matanza certificados.
Ello significa que en Oaxaca no hay quien garantice la calidad del ganado de sacrificio para consumo humano.
Ese tipo de ganado es barato y es sacrificado en rastros sin control sanitario, lo cual pone en permanente peligro la salud de miles de consumidores, señaló el ganadero.
En paralelo, señaló que por la inseguridad total en las carreteras al Istmo y la Mixteca, a la altura de Nochixtlán, el precio de los fletes de ganado vacuno para sacrificio en el Valle, se disparó un 25 por ciento.
Por ejemplo, una jaula de 40 reses de Veracruz a Oaxaca costaba antes de los bloqueos carreteros 35 mil pesos, aproximadamente. Hoy cuesta veinte por ciento más, porque los transportistas argumentan que los delincuentes que obstruyen carreteras, no conformes con cobrar una cuota de paso, se pueden dar el lujo de dañar las unidades de motor.
Es decir, que los oaxaqueños que tenemos la necesidad de transitar las carreteras al Istmo y la Mixteca, vivimos un completo estado de inseguridad jurídica, reconoció A sello Diego Vásquez.
Estanos vine do momento muy delicados, porque la sociedad puede tomar en cualquier momento la iniciativa de enfrentar a los encapuchados y tatuados de la Sección 22 del SNTE, porque la paciencia ciudadana tiene un limite, advirtió.
Hizo notar que una yunta de engorda que antes de los bloqueos tenía un valor comercial de 60 mil pesos, hoy cuesta 25 por ciento más.
La terrible situación que vive Oaxaca ha contraído la comercialización de ganado en el baratillo de San Antonino Castillo Velasco. Antes del conflicto se comercializaban en ese lugar hasta dos mil 500 reses. Hoy, esa cifra se redujo en cincuenta por ciento.
