“Nosotros no queremos muertos, no queremos la guerra. Esto les cuesta trabajo entenderlo a muchos, pero la estrategia que se estaba aplicando anteriormente convirtió al país en un cementerio y eso ya no lo queremos. Lo he dicho una y mil veces, nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”, aseveró el presidente Andrés Manuel López Obrador al reconocer que él avaló la decisión del gabinete de seguridad de liberar a Ovidio Guzmán López, en Culiacán, Sinaloa, ante la amenaza de mayores agresiones en contra de la población civil.
En conferencia de prensa, que ofreció en la Base Aérea Militar Número 15, en la agencia municipal San Juan Bautista La Raya, aseveró que la decisión se tomó para proteger a los ciudadanos. “Es que no se puede apagar el fuego con el fuego. Esa es la diferencia de esta estrategia con relación a lo que han hecho los anteriores gobiernos”, dijo.
“Estaban en riesgo muchos ciudadanos, muchas personas, muchos seres humanos, y se decidió proteger la vida de las personas. Y yo estuve de acuerdo con eso porque no se trata de masacres, eso ya se terminó. No puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas. Ellos tomaron esa decisión y yo la respaldé”.
Destacó también que en los conflictos entre comunidades en Oaxaca hay que insistir mucho en que no se opte por la violencia: “Hay que buscar la conciliación, el diálogo; las autoridades estamos obligados a buscar la reconciliación entre los pueblos, y yo creo que eso es posible, no desatender a las comunidades.
“Se dice que el problema que se soslaya, estalla. No se le puede dar la espalda a los problemas, hay que atender a la gente, hay que procurar diálogo y hablar, y hablar, y hablar todo el tiempo que sea necesario, tener toda la paciencia que requiere estos casos”.
Manifestó que son tantas sus visitas a la entidad que ya está avecindado en Oaxaca. “Ya estoy avecindado aquí en Oaxaca, me gusta mucho, además este es uno de los estados con más cultura, de los pueblos con más cultura en el mundo, por conservar sus tradiciones, sus costumbres", reconoció.
“Gracias a eso es que hay en Oaxaca menos violencia, a la organización tradicional de los pueblos. Donde hay más cultura hay menos violencia; donde hay más integración de las familias o menos desintegración familiar, menos violencia; donde hay más bienestar, menos violencia”.
Siempre van a cuestionar
Respecto a las críticas que generó la decisión de liberar a Guzmán López, manifestó que los conservadores no van a estar contentos con nada, y siempre van a cuestionar su gobierno. “No tenemos duda acerca de que fue la mejor decisión. El poder no es prepotencia, el poder no es violencia, el poder es humildad, el poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás”.
Expresó que él encabeza un gobierno civilista, no una dictadura militar o un gobierno civil con afanes autoritarios. “Cuesta trabajo que esto se entienda, pero poco a poco los hechos van a demostrar que esta es la vía”.
Dijo que además ya se probó que la estrategia de combatir con armas a los delincuentes resultó un rotundo fracaso. “Pero no sólo eso, esa política autoritaria de la razón de Estado causó miles de muertos, más de un millón de víctimas. Nosotros no vamos a seguir con eso, no queremos la guerra”, puntualizó.
