COZUMEL, Quintana Roo.- Darle la vuelta a Cozumel se convierte en un viaje de varias escalas por paradisiacos rincones y de muchas postales caribeñas grabadas en la memoria.
Esta isla, con una superficie de 647 kilómetros cuadrados, es la tercera más grande de México, luego de Isla Tiburón e Isla Ángel de la Guarda, ambas en el Golfo de California.
Gracias a su circuito de 60 kilómetros de carretera, puede recorrerse desde el centro hasta el sur en una motoneta, incluso en una clásica Harley Davidson, o en automóvil descapotable.
Gran parte de la zona norte de la isla (37 mil 892 hectáreas) fue declarada en 2012 Área Natural Protegida por Semarnat y, por lo tanto, sólo se accede por mar a rincones como Isla Pasión o Punta Molas, a través de un camino de terracería.
En este road trip se puede visitar una reserva ecológica y varios vestigios arqueológicos, nadar con delfines y esnorquelear entre arrecifes de coral o sobre "constelaciones" de estrellas marinas.
Quienes se animen disfrutarán, además, de un relajante recorrido escénico perfectamente dividido: la costa oriente de Cozumel presume las más hermosas playas, mientras que la poniente, arrecifes.
Así que este viaje con las manos en el volante dejará al viajero bien bronceado y con un redondo sentimiento de felicidad.
CHANKANAAB: Pequeño mar
KM. 9.5
Su nombre en maya lo define: "pequeño mar". Para disfrutar por completo del parque acuático, la agenda debe estirarse al máximo o, de plano, resignarse a repetir la visita.
Hay un cocodrilario, cuyo habitantes ofrecen imágenes dignas de meme, especialmente cuando presumen toda su dentadura. También cuenta con una diminuta laguna, donde el entorno es tan apacible que invita a pasar el resto del día en una hamaca, camastro o palapa.
La principal atracción es el zoológico marino con delfines, manatíes y lobos marinos que se la pasan haciendo todo tipo de suertes para sorprender a los visitantes. Previo pago extra, se puede tener contacto con estos animales para nadar, alimentarlos --si es hora de comida-- o simplemente tomarse una foto o video con ellos.
En este lugar, parte del Parque Nacional Marino de Cozumel, convergen otros placeres muy mexicanos, como un baño de temascal para limpiar cuerpo y alma con el vapor que emerge de piedras calientes.
Toma nota: El acceso cuesta 21 dólares por adulto y 14 dólares por niño entre 3 y 11 años. Las experiencias con las especies marinas van desde 89 a 149 dólares.
Horario: De 8:00 a 16:00 horas de lunes a sábado.
PLAYA PALANCAR: Para descansar
KM. 19.5
Ideal para hacer una pausa en el camino, nadar y tirarse al sol para darle uniformidad al bronceado. Todo, acompañado de una bebida refrescante y antojitos mexicanos.
La especialidad del restaurante, que tiene el mismo nombre que la playa, es el aguachile de camarón y la "sinfonía de mariscos", un plato de pescado, pulpo y camarones empanizados con coco.
Desde esta playa se puede contratar un recorrido de esnorquel a El Cielo y el Arrecife Colombia.
Toma nota: Consumo promedio por persona: 350 pesos. Costo de los tours: 35 dólares.
Horario: De 9:00 a 17:00 horas diariamente.
EL CIELO: Universo marino
Para ver las estrellas aquí, no se necesita esperar a que sea de noche ni mirar hacia arriba, sólo basta sumergirse en el agua cristalina equipado con visor y esnórquel y apuntar la vista hacia el fondo.
En esta porción de mar, a la que se accede luego de 10 minutos en lancha desde Playa Palancar, el espectáculo celeste es, en realidad, submarino: los astros, decenas de estrellas de mar de distintos colores (rojo, amarillo y café), están incrustadas sobre la blanca arena.
Como parte del mismo recorrido también se hace esnórquel en el Arrecife Colombia, uno de los más espectaculares por su biodiversidad y enormes corales.
PUNTA CELARAIN: El extremo sur
KM. 30
Es la reserva ecológica más grande de Cozumel y tiene como ícono el Faro Celarain, construido en 1934.
Desde la cima de éste se puede apreciar en todo su esplendor la belleza de la isla: la furia del mar abierto que contrasta con la calma de una playa poco habitada. Obviamente, esto después de ascender sus 35 metros de altura o, en términos de esfuerzo físico, 133 escalones.
A un costado del faro se localiza el Museo de la Navegación, en donde los visitantes conocerán a través de cinco salas la importancia mercantil de este territorio; fue punto de acopio de productos, como miel, sal y cera, durante la época prehispánica.
Además, de la historia visual de los señalamientos marinos y de cómo vivían los fareros en la época en la que éste funcionaba.
Alrededor de esta construcción resplandece la vegetación local, y a todos se les hace un llamado para preservar los cinco ecosistemas que dan vida a Cozumel: duna costera, arrecife, sistema lagunar, playa y manglar.
Como ejemplo de éste último, hay tres lagunas (Colombia, X'tacún y Chunchacab) a unos cuantos kilómetros. Ahí se pueden ver distintas especies de aves y cocodrilos.
En el extremo sur de la isla abunda fauna endémica, como la lagartija picasombra y el mapache pigmeo. Camino a la playa, entre los arbustos, aparecen un montón, casi todos buscando comida de los fuereños. No se recomienda alimentarlos.
Toma nota: La entrada al parque Punta Sur cuesta 14 dólares por adulto y 8 dólares por niño.
Horario: De 9:00 a 16:00 horas de lunes a sábado; en temporadas vacacionales también está abierto en domingo.
SAN GERVASIO: Huellas del pasado
KM. 7 Carretera Transversal
Aunque no es el único vestigio prehispánico en la isla, sí es el único sitio arqueológico oficial debido a su extensión e importancia.
Ubicado en un antiguo rancho ganadero, de cuyo propietario toma su nombre (el topónimo maya original se desconoce), los cronistas españoles decían que este lugar servía para rendirle tributo a Ixchel, diosa del amor y de la fertilidad.
Por eso es que las mujeres mayas tenían la obligación de visitar Cozumel una vez en su vida.
Sin embargo, de acuerdo con el INAH, esas referencias corresponden a un sitio actualmente destruido, que se localizaba justo en lo que hoy es la actual ciudad de San Miguel de Cozumel.
San Gervasio está conformado por varios conjuntos arquitectónicos unidos por sacbés (caminos blancos). Los principales son los llamados Manitas, Chichán Nah (casa pequeña), El Álamo, Nohoch Nah (casa grande), Murciélagos y Ka'na Nah (casa alta). El Ramonal, aún en exploración, no está abierto al público.
Y un detalle muy importante: hay que protegerse de los moscos con todo el repelente posible. No dudan en pararse en la punta de la nariz si es necesario.
Toma nota: El acceso a la zona arqueológica cuesta 65 pesos para mayores de 11 años, pero a éste debe agregarse un cobro adicional cinco dólares que realiza realiza la Fundación de Parques y Museos de Cozumel por concepto de uso del camino de acceso y del área de servicios.
PUNTA MOLAS: Finisterre mexicano
Ubicada en el extremo norte de la isla, este sitio se distingue por un antiguo faro y algunas ruinas mayas, en donde destaca la Tumba del Caracol.
Se puede acceder mediante un estrecho camino no pavimentado rodeado de vegetación tropical que exige toda la pericia del conductor y viajar en un vehículo todo terreno. También se puede llegar vía marítima.
Quienes se aventuran a conocer el punto más septentrional de Cozumel y el cabo más oriental del país, hallarán las más hermosas playas de la isla.
Este destino fue nombrado así en honor al cartógrafo y militar español Miguel de Molas, quien publicó en 1817 el "Derrotero de la Península de Yucatán, de todas sus costas, islas, bajos, puertos y arrecifes".
ISLA PASIÓN: La tierra prometida
En este paraje de arena blanca de apenas un kilómetro de extensión, los mayas solían venerar a Ixchel, la diosa del amor y la fertilidad, y era aquí en donde realizaban sus rituales matrimoniales por tres días.
Actualmente, este destino paradisiaco aún le rinde honor a su nombre, pues es un escenario de lujo para realizar bodas. Cuenta con una cabaña para los recién casados, así como una más para los invitados más cercanos, con capacidad para 14 personas.
Cuando no hay eventos, se organizan recorridos de un día para realizar actividades acuáticas, como remar un kayak o pedalear una bicicleta acuática. Y, al final, satisfacer el gusto con un delicioso bufet.
Se puede llegar a Isla Pasión a través de un bote rápido que se toma en el muelle de Cozumel o en un Jeep que atravesará la selva enana hasta llegar a Bahía Ciega, en donde una pequeña embarcación se encargará de la transportación hacia la isla.
AGENDA
GUÍA PRÁCTICA
Cómo llegar
Desde la Ciudad de México
Aeroméxico e Interjet vuelan sin escalas de la Ciudad de México a Cozumel. También se puede llegar por avión a Cancún y cruzar por ferry desde Playa del Carmen.
Dónde dormir
Cozumel Palace. Concepto todo incluido. Cada una de sus habitaciones tiene jacuzzi y vista al mar. Está ubicado a 10 minutos caminando del centro, sobre la Av. Costera Rafael E. Melgar. Habitaciones desde mil 999 hasta 4 mil 805 pesos.
El Cozumeleño. Tradicional hotel ubicado al norte de la isla, a 15 minutos en vehículo del centro. Concepto todo incluido. Habitaciones dobles desde 3 mil 131 por noche.
Dónde comer
Jacinta. Restaurante de estética moderna con elementos vintage que ofrece comida tradicional. Hay que probar el "pulpo encostrado en cenizas de chile". Capacidad para 66 comensales. Precio promedio por persona: 500 pesos.
Casa Mission. Restaurante de comida mexicana y mariscos, creado en 1982. Son imperdibles la sopa de lima y los camarones empanizados con coco. Precio promedio por persona: 400 pesos.
DÓNDE RENTAR
EagleRider Cozumel
Carretera Costera Sur, KM. 3.8
Costo por día: una Harley Davidson (196.25 dólares)
www.cozumelmotorcyclerentals.com
Ernesto's
Carretera Costera Sur, KM. 4
Costo por día: Jeeps (70 dólares) y Scooters (35 dólares)
www.ernestosrental.com
MÁS INFORMACIÓN
www.cozumel.gob.mx
www.cozumelparks.com
www.palaceresorts.com
www.elcozumeleno.com
www.missioncoz.com
