SAN JUAN BAUTISTA COIXTLAHUACA, Oaxaca.- El seno de la comunidad mixteca protege con celo uno de los más importantes edificios coloniales que representa el templo y exconvento, herencia de sus antepasados cuando se dio la evangelización. Un tesoro que se encuentra en el olvido gubernamental.
Entre sus muros se guarda la historia de la llegada de los dominicos a la población, por ahí de 1535. El edificio está en pie desde hace más de 400 años y no sólo soporta el desgaste natural del paso del tiempo, también el desprecio de las autoridades que prefieren invertir más en campañas electorales, que dar el impulso a la cultura.
Uno de los más importantes
El templo y exconvento de San Juan Bautista Coixtlahuaca, es uno de los tres monumentos arquitectónicos principales que conforman la Ruta Dominica, en la zona de la región Mixteca, junto con Yanhuitlán y San Pedro y San Pablo Teposcolula.
Fueron lanzados como atractivo turístico en el periodo del exgobernador Diódoro Carrasco Altamirano, retomados en el gobierno de Ulises Ruiz y relanzados con Gabino Cué Monteagudo.
En casi 12 años, en Coixtlahuaca no se refleja ningún tipo de promoción o campaña publicitaria hecha por las autoridades y dependencias en el ramo. “No hay publicidad, la Secretaría de Turismo ofrece más que un folletito y nada más”, dicen los lugareños.
Desde que se ingresa a esta ruta, no hay señalamientos, mucho menos un letrero que indique la existencia de los templos. En la entrada de este municipio, en un arco de concreto instalado por la autoridad local, se hace referencia a la Ruta Dominica. La mejor publicidad con la que cuenta, por lo menos Coixtlahuaca, es la de boca en boca.
Otra de las dificultades a las que se enfrentan los visitantes a esta zona son las restricciones que impone el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pues hay que contar con permisos especiales, tanto para obtener información como para captar fotografías de los interiores.
Las temporadas más fuertes de visitantes tanto nacionales y extranjeros son en Semana Santa, en las fiestas patronales de junio y diciembre.
Aproximadamente recibe mil turistas anuales, los cuales son, a decir de los habitantes, una cifra muy baja comparado a la capacidad con la que cuentan y maravilla que ofrecen.
Joya invaluable
A pesar de que la arquitectura original de este convento ha perdido gran parte de sus elementos, aún se conservan partes esenciales que permiten vislumbrar el proyecto que fue culminado por los dominicos en 1576.
En el siglo 16, cuando se dió la conquista e inició el proceso de evangelización, los frailes encontraron toda una civilización organizada de 100 mil indígenas de 19 pueblos; por ello, el templo y exconvento se levantaron en una gran extensión territorial.
El monumento alberga 36 nichos que en su momento resguardan las imágenes de santos originales, la mayoría tallados en madera. Los retablos que datan de los siglos 16 y 18 están laminados en oro. Por todos lados, donde se mire el templo, es historia.
Los retablos del templo de San Juan Bautista están laminados en oro; sus diseños son estilo barroco que se distinguen por columnas estípite. FOTO: Emilio Morales
Cuenta con una Capilla abierta, Sotocorro, Sacristía, Antesacristía, Sala Profundis, Portería, Sala capitular, Deambulatorio, Refectorio, Acceso a planta alta, Conica, Acceso sur, Patio, Celdas, Habitación y Terraza.
Este es el legado histórico del pueblo chocholteco, pero también se conjuga con su gastronomía y con otros atractivos naturales con los que cuenta, como es una zona arqueológica y turismo de grutas.
Parador de Coixtlahuaca, elefante blanco
El desdén de los gobiernos al impulso del tesoro colonial se refleja en un edificio de color blanco, abandonado e inservible. Se trata del Parador turístico de Coixtlahuaca, o al menos eso pretendía ser.
El edificio fue construido en el periodo del ex gobernador Ulises Ruiz y por lo menos tuvo una inversión de 20 millones de pesos que prácticamente se tiraron a la basura, dado que nunca funcionó.
“Se hablaba de un proyecto integral que iba a estar equipado con todo lo necesario desde mobiliario, globo aerostático y camionetas, todo para dar dar la atención a los turistas. Sólo se trató de una mentira”, comenta Rodolfo N., vecino del edificio.
En junio del 2008, el presidente Felipe Calderón Hijosa visitó la región para inaugurar dos paradores en de Coixtlahuaca y Yanhuitlan, el inmuebletendría de área de restaurante, almacén, tienda de artesanías, sanitarios, administración, cajero automático, servicio de internet, cubo de acceso, pasillos, plazoleta, andén de autobús, banquetas y obra exterior.
Efectivamente, los espacios que guarda la infraestructura ahí se encuentran, pero vacíos y sin funcionar.
Los vecinos cuentan que vieron llegar camionetas cargadas de muebles, cuatrimotos y otros, pero de pronto lo recogieron todo apenas iniciaba el gobierno de Gabino Cué Monteagudo y jamás volvieron.
